La leucodistrofia de células globoides, también llamada enfermedad de Krabbe, es un trastorno raro que se diagnostica antes del primer año de vida y provoca convulsiones, regresión del desarrollo y muerte, generalmente alrededor de los 3 años.

Los pacientes diagnosticados con este trastorno neurodegenerativo, pierden gradualmente la cubierta protectora que aísla los axones, el llamado cableado del sistema nervioso. La rara condición afecta a aproximadamente 1 de cada 100.000 nacimientos.

Estrategia terapéutica

Durante décadas, se ha pensado que la causa de esta fatal y desgarradora enfermedad es la acumulación de un compuesto tóxico llamado psicosina. A los pacientes con el trastorno les falta una proteína involucrada en la descomposición de este compuesto. Pero la fuente de la psicosina en la enfermedad de Krabbe ha sido esquiva, haciendo que el problema sea imposible de corregir.

Izquierda: sección transversal de un nervio de ratón normal. Derecha: sección transversal de un nervio de ratón con enfermedad de Krabbe.

Pero los resultados de una reciente investigación realizada por científicos de la Universidad de Washington en San Louis, no solo ha demostrado que la hipótesis es correcta, sino que ha encontrado la fuente de la psicosina en ratones e identificado una posible estrategia terapéutica.

Sorprendentemente, el equipo de investigación pudo demostrar que la hipótesis de la acumulación de la psicosina era correcta al dar a los ratones otra enfermedad genética letal.

Los investigadores mostraron que los ratones que albergan las mutaciones genéticas que resultan en la enfermedad de Krabbe y la enfermedad de Farber, una condición letal que resulta de la pérdida de una proteína diferente, no tienen signos de enfermedad de Krabbe.

La proteína que falta en la enfermedad de Farber se llama ceramidasa ácida, y cuando desaparece, la psicosina no se acumula, curando efectivamente la enfermedad de Krabbe en ratones que de otro modo la tendrían.

Inhibición farmacológica

Sobre la base de esta observación, los autores plantearon la hipótesis de que la ceramidasa ácida podría ser un objetivo para tratar la enfermedad de Krabbe. Para ello, el equipo dosificó a ratones con enfermedad de Krabbe con el medicamento carmofur, un fármaco que se sabe que es un inhibidor de la ceramidasa ácida, que se utiliza comúnmente para tratar el cáncer.

La enfermedad de Krabbe se diagnostica antes del primer año de vida y provoca convulsiones, regresión del desarrollo y muerte, generalmente alrededor de los 3 años.

El equipo demostró que la inhibición farmacológica de la ceramidasa ácida aumentó significativamente la vida útil de los ratones modelo con enfermedad de Krabbe.

Los investigadores señalan que los resultados del estudio demuestran que la inhibición farmacológica de la proteína ceramidasa ácida puede aliviar algunos de los síntomas de la enfermedad de Krabbe. Sin embargo, se debe lograr un equilibrio, ya que inhibirla demasiado causará la enfermedad de Farber.

En todo caso, se trata de un importante avance y una esperanza de tratamiento para una enfermedad que hasta ahora ha sido incurable.

Referencia: Genetic ablation of acid ceramidase in Krabbe disease confirms the psychosine hypothesis and identifies a new therapeutic target. PNAS, 2019. https://doi.org/10.1073/pnas.1912108116