Cuando estás estudiando, redactando o en medio de una tarea que requiere mucha concentración y decides tomarte un descanso, ¿qué sueles hacer? Seguro ojeas tu celular, respondes los mensajes pendientes o entras a Facebook e Instagram para ver memes y otras publicaciones.

Aunque encuentres cosas que te causen risa, o mensajes positivos dentro de las redes sociales, lo cierto es que esta práctica puede que no nos sirva realmente en nuestro objetivo de relajar la mente y sentirnos más descansados.

Una nueva investigación ha revelado que usar el teléfono móvil durante los descansos de tareas mentalmente exigentes dificulta el descanso del cerebro y puede dar lugar a un peor rendimiento una vez que se retome.

Usar el celular para descansar reduce el rendimiento

Los participantes que usaron su celular durante el descanso demostraron un menor rendimiento que los que no lo usaron.

En una serie de experimentos, los investigadores reunieron a un grupo de estudiantes universitarios y les asignaron la tarea resolver una serie de rompecabezas de palabras de alta complejidad. Estos pudieron tomar un descanso, y durante este, a algunos se les permitió usar sus teléfonos celulares, mientras que otros usaron papel o una computadora. Otros simplemente no tomaron ningún descanso.

Observaron que los participantes que usaron sus teléfonos durante el descaso experimentaron niveles más altos de agotamiento mental, y lo peor de todo es que esto incidió de manera negativa en su capacidad de resolver los acertijos.

Por supuesto, al comparar su eficiencia y rapidez con la de los que no tomaron un descanso, los que descansaron usando el celular fueron tuvieron un mejor desempeño ya que pudieron resolver más rompecabezas de palabras. Sin embargo, este desempeño siempre estuvo por debajo de los demás participantes.

Siendo más concretos, los participantes que descansaron usando su teléfono celular tardaron un 19 por ciento más en hacer la tarea, y resolvieron un 22 por ciento menos de acertijos de palabras que aquellos en las otras condiciones de descanso.

Usar el celular también agota nuestro cerebro

¿Pero por qué ocurre esto si se supone que no revisaban su celular de manera recreativa? Pues revisar los pendientes en nuestro teléfono, como los mensajes de texto, responder a otras personas a través de las redes, acceder a información que se actualiza constantemente también implica consumo de energía y el uso de nuestro cerebro, ya agotado con tareas previas que involucran el uso de pantallas como las de la computadora, por ejemplo. Así lo explica Terri Kurtzberg, profesora asociada de administración y negocios globales en la Escuela de Negocios de la Universidad de Rutgers y coautora de esta investigación:

“Los teléfonos celulares pueden tener este efecto porque incluso el simple hecho de ver su teléfono activa la idea de revisar mensajes, conectarse con personas, acceder a información que siempre se recarga, y más, de maneras diferentes a cómo usamos otras pantallas como computadoras y computadoras portátiles”.

Se trata de un hallazgo importante, sin lugar a dudas. Para poder cumplir con nuestro trabajo o tareas académicas de manera rápida y eficiente, es necesario contar con un cerebro en óptimas condiciones. Para ello, debemos dormir y alimentarnos bien, pero también respetar los descansos que tomamos entre nuestras obligaciones.

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Revisar el celular podría relajarnos según el contenido que encontremos, pero debemos recordar que se trata de una pantalla iluminada en la que leemos muchas letras y en la que ponemos una atención considerable. Además, este puede incluso distraernos más de lo que debería, y retrasarnos en la culminación de nuestras tareas.

“El acto de alcanzar su teléfono entre tareas, o entre tareas, se está volviendo más común. Es importante conocer los costos asociados con el alcance de este dispositivo durante cada minuto libre. Suponemos que no es diferente de cualquier otro descanso, pero el teléfono puede llevar a niveles crecientes de distracción que dificultan volver la atención enfocada a las tareas laborales”.

Una vez más la conclusión es “todo en equilibrio”. A la hora de estudiar o llevar a cabo tareas que requiere mucha concentración, lo más prudente es tomar descansos de vez en cuando y evitar usar el celular mientras tanto. Así podremos terminar rápidamente y luego revisar los mensajes de Whatsapp sin preocupación.

Referencia:

Reach for your cell phone at your own risk: The cognitive costs of media choice for breaks. https://akademiai.com/doi/10.1556/2006.8.2019.21

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