El legado genético de los nativos americanos está presente dentro de los genomas de los descendientes europeos y africanos en todo Estados Unidos. Fuente: Lavanya Rishishwar

La llegada de los europeos a América fue un hito importante en la historia de la humanidad, principalmente porque esto dio lugar a un mestizaje en masa en el que estuvieron involucrados europeos, africanos y los indígenas nativos americanos.

Tal como ocurre en otros países del continente, en Estados Unidos muchos de los habitantes no pertenecen a comunidades nativas americanas como nos podría llevar a pensar la lógica. Sin embargo, tienen fragmentos de ADN de los nativos, que se han conservado en el tiempo como una herencia de los antepasados europeos y africanos que sí tuvieron hijos con indígenas durante la colonización.

Podríamos considerar este como un tema del que se ha hablado mucho hasta ahora y que probablemente no haya más que averiguar. Sin embargo, un equipo de investigadores liderado por Andrew Conley, del Instituto de Tecnología de Georgia se propusieron estudiar el legado genético resultante de este mestizaje con curiosidad de saber cómo emigraron los no nativos a través de los Estados Unidos.

En busca de ADN de nativos americanos en africanos y europeos

Conley y su equipo recolectaron datos genómicos recopilados de descendientes de esclavos africanos y colonos españoles y de Europa occidental y analizaron los patrones de ascendencia nativa americana.

Como nos contaron en nuestra clase de historia, la llegada de los europeos supuso una reducción importante de los habitantes nativos de América a causa de nuevas enfermedades infecciones y las violentas batallas resultantes de la invasión.

Muchos nativos americanos murieron, sí, pero su ADN sigue vivo en el territorio, y no únicamente en las tribus nativas que aún se mantienen cultural y genéticamente, sino también en los descendientes de europeos y africanos esclavizados que se asentaron en el país.

Los investigadores observaron que los descendientes de africanos tenían bajos niveles de ascendencia nativa americana, lo cual era de esperarse con la mezcla de los dos grupos en el sur de Antebellum, luego de lo cual llegó la dispersión afroamericana en la Gran Migración.

Por su parte, los descendientes europeos tenían un menor nivel de ascendencia nativa americana. Al analizar sus datos, se observó un patrón histórico de mezcla continua, pero que era poco frecuente entre los nativos locales y los colonos europeos conforme estos se desplazaban al oeste del territorio estadounidense.

En cambio, los descendientes españoles tenían cantidades mucho más altas de ADN nativo americano y mayor variabilidad. De hecho, estos exhibían rasgos físicos similares a los patrones regionales como resultado de las diferentes oleadas de inmigrantes descendientes de españoles que fueron migrando al país.

De modo que, a pesar de que los niveles de ADN indígena varían drásticamente entre los diferentes grupos estudiados, el resultado fue que gran parte del legado genético de los nativos del área que se conoce actualmente como Estados Unidos está presente en los genomas de los descendientes de inmigrantes europeos y africanos de la región.

“La presencia de ascendencia genética nativa americana entre individuos que no se autoidentifican como nativos americanos también puede aprovecharse para ampliar la medicina genómica e incluir grupos de población actualmente desatendidos y subrepresentados en bases de datos genómicas”.

Conley indica que los resultados de este análisis genómico pueden ser útiles para estudiar la distribución de las variantes genéticas relacionadas con la salud de las personas dentro del contexto genómico nativo americano.

Referencia:

Native American admixture recapitulates population-specific migration and settlement of the continental United States. https://doi.org/10.1371/journal.pgen.1008225