Los opioides (u opiáceos) son una clase de medicamentos que se producen a partir de la adormidera –o se sintetizan artificialmente– que se unen a receptores específicos de proteínas en el cerebro y la médula espinal, disminuyendo significativamente la percepción del dolor.

Los opioides han jugado un papel importante en la medicina como un método poderoso para controlar el dolor. Sin embargo, esta clase de fármacos pueden causar problemas graves ya que estas drogas son altamente adictivas.

Problemas cardíacos

De hecho, la adicción tanto a los opioides recetados como a los opioides ilícitos (principalmente, heroína) se ha convertido en un problema social importante y es responsable de una epidemia de muertes relacionadas con sobredosis.

El estudio encontró que la tasa de prevalencia de infecciones cardíacas relacionadas con el abuso de drogas se duplicó en el periodo examinado.

Pero esto no es todo. Los opioides pueden resultar problemáticos incluso en personas que los toman bajo supervisión médica, incluyendo estreñimiento, sedación, incapacidad para funcionar, accidentes y lesiones, retención urinaria y problemas cardíacos.

Es precisamente en los problemas cardíacos, más específicamente en una afección conocida como endocarditis infecciosa, que una reciente investigación centró el foco y encontró que un número alarmante de personas ha desarrollado la enfermedad, en gran parte debido a la epidemia de opioides actual.

La endocarditis infecciosa ocurre cuando las bacterias u hongos en el torrente sanguíneo ingresan en el revestimiento interno o las válvulas del corazón. Alrededor de 34.000 personas reciben tratamiento para esta afección anualmente, de las cuales aproximadamente el 20 por ciento fallece.

Prevalencia duplicada

Para el estudio, los investigadores analizaron datos en el registro nacional de muestras de pacientes hospitalizados en el periodo 2002-2016 en casi un millón de pacientes hospitalizados diagnosticados con endocarditis infecciosa, a fin de comparar pacientes con infecciones cardíacas relacionadas con el abuso de drogas con aquellos que desarrollaron la afección por otras causas.

Esta clase de fármacos pueden causar problemas graves ya que estas drogas son altamente adictivas y se han relacionado con una epidemia de muertes por sobredosis.

Durante los 14 años estudiados, los investigadores encontraron que la tasa de prevalencia de infecciones cardíacas relacionadas con el abuso de drogas se duplicó en los Estados Unidos, aumentando de un 8 por ciento registrado en 2002 al 16 por ciento en 2016.

A pesar de que la afección generalmente afecta a pacientes que tienen alrededor de 70 años, los investigadores observaron que los pacientes de abuso de drogas en el estudio eran hombres relativamente jóvenes, de 38 años en promedio, blancos y pobres, que adicionalmente también tenían más probabilidades de tener VIH, hepatitis C y mayores niveles de abuso de alcohol.

Los investigadores resaltan que deben implementarse medidas de salud para abordar el problema y dirigirse a las áreas donde los pacientes están en mayor riesgo. Esto supone la interacción de equipos multidisciplinarios, incluidos cardiólogos y especialistas en tratar adicciones, así como trabajadores sociales.

Los casos de infecciones cardíacas provocadas por causas distintas al abuso de drogas opiáceas incluyeron presión arterial alta, diabetes, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal y enfermedad pulmonar.

Referencia: Geographic Trends, Patient Characteristics, and Outcomes of Infective Endocarditis Associated With Drug Abuse in the United States From 2002 to 2016. Journal of the American Heart Association, 2019. https://doi.org/10.1161/JAHA.119.012969