Todos los indicadores sugieren que la epidemia de la obesidad mantiene una tendencia global al alza. Si bien se sabe que la obesidad está asociada con un mayor riesgo de otras afecciones de salud, como enfermedades cardíacas, diabetes y trastornos gastrointestinales, se sabe menos sobre la relación entre la obesidad y los hábitos intestinales anormales.

En este sentido, los resultados de una reciente investigación, el análisis más completo de la relación entre el índice de masa corporal (IMC) y los hábitos intestinales realizado hasta la fecha, muestran una fuerte asociación entre la obesidad y la diarrea crónica, independientemente de la dieta, el estilo de vida, los factores psicológicos o las condiciones médicas de un individuo.

Comparando hábitos intestinales

Utilizando la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, un programa de estudios diseñado para evaluar el estado de salud y nutrición de adultos y niños en los Estados Unidos, los investigadores analizaron las respuestas al cuestionario de salud intestinal de 5.126 pacientes mayores de 20 años que no informaron antecedentes de síndrome del intestino irritable, enfermedad celíaca o cáncer de colon.

La etiología exacta de la diarrea crónica en individuos obesos no está clara.

Del total de individuos examinados, 70 (1,40 %) tenían bajo peso, 1.350 (26,34 %) tenían peso normal, 1.731 (33,77 %) tenían sobrepeso, 1.097 (21,40 %) eran obesos y 878 (17,13 %) tenían obesidad severa. El equipo comparó los hábitos intestinales informados de los participantes.

Después de controlar la dieta, la actividad física, la diabetes, el uso de laxantes y los factores demográficos, el equipo descubrió que los encuestados que eran obesos o muy obesos tenían un 60 por ciento más de probabilidades de haber experimentado diarrea crónica en comparación con aquellos con hábitos intestinales normales.

Si bien el estudio revela que la asociación no parece estar relacionada solo con factores dietéticos y comorbilidades médicas, aún quedan preguntas sobre las causas subyacentes que puedan explicar por qué las personas obesas serían más propensas a tener diarrea.

Causas no identificadas

La etiología exacta de la diarrea crónica en individuos obesos no está clara. Una posible explicación puede estar relacionada con el vínculo entre la obesidad y la inflamación crónica de bajo grado, que puede contribuir a la diarrea.

Todos los indicadores sugieren que la epidemia de la obesidad mantiene una tendencia global al alza.

Otros estudios que analizaron la relación entre la diarrea y la obesidad han planteado la hipótesis de que el alto consumo de carbohidratos y grasas en personas obesas puede ser la etiología subyacente para la diarrea crónica.

Pero la obesidad también se asocia con otras comorbilidades médicas como la diabetes mellitus y la depresión, que también se asocian con un mayor riesgo de diarrea crónica.  Algunos estudios han sugerido que la mala absorción de ácidos biliares es más común en individuos obesos en comparación con aquellos con IMC normal.

Las personas obesas también tienen un tránsito colónico más rápido en comparación con aquellos con un IMC normal y se asocia con un aumento de la permeabilidad intestinal, disbiosis microbiana y endotoxemia (es decir, mayores niveles de lipopolisacáridos).

En última instancia, señalan los autores, los hallazgos de esta investigación podrían tener implicaciones importantes sobre cómo los médicos podrían abordar y tratar los síntomas de la diarrea en pacientes con obesidad.

Referencia: Obesity is associated with significantly increased risk for diarrhoea after controlling for demographic, dietary and medical factors: a cross‐sectional analysis of the 2009‐2010 National Health and Nutrition Examination Survey. Alimentary Pharmacology & Therapeutics, 2019. https://doi.org/10.1111/apt.15500