Hoy en día es muy común (quizás, demasiado) ver estrenos de películas sobre superhéroes que terminan siendo un éxito en taquilla y que cada vez se apoderan un poco más de las carteleras de cine. 

En realidad, las películas de superhéroes han existido desde hace muchos años, al punto que hoy en día hay muchísimas películas de Batman o de Superman. Sin embargo,  actualmente las superproducciones hollywoodenses están llegando a niveles muy altos con respecto a los films de este estilo, y eso no está del todo mal, pero tampoco está completamente bien.

De hecho, la principal crítica actual a la industria cinematográfica es que se les da demasiada importancia al presupuesto destinado a la producción de la película. Tanta, que sobrepasa la visión de los directores, y al no tener un equilibrio entre ambos departamentos, los cuales son fundamentales para elaborar una película, surgen varias consecuencias que son negativas para el séptimo arte.

El verdadero problema

En resumidas cuentas, el problema principal de los films de superhéroes es la cantidad de dinero destinado a su elaboración y la cantidad de dinero que se pretende recaudar. Además, al ser las dos grandes competencias pertenecientes a dos grandes productoras (Marvel, de Disney, contra DC, de Warner), la presión que se le ejerce a los guionistas y directores a la hora de pre producir la película hace que quieran tomar menos riesgos.

Esto, en otras palabras, se resume en algo llamado fan service, es decir, aquellas resoluciones que no tienen ninguna relevancia para la historia, sino que solo tienen el objetivo de agradar a los fans. Por ejemplo, ¿recuerdas ese plano en el que los Vengadores posan en círculo? Pues esa escena existe con el motivo de emocionarte al ver la película.

Ahora bien, pensarás “¿qué tiene de malo?” y la respuesta es que, en realidad, nada. El problema es que cuando hay mucho dinero de por medio, las productoras presionan a los directores y guionistas a incluir muchas de estas escenas para estar seguros de que las personas verán la película y que se obtendrán muchas ganancias en taquilla. Ahí está el meollo del asunto.

¿Por qué puede ser devastador?

La respuesta a esto no es tan complicada: porque estamos perdiendo cine de calidad. Hoy en día los directores no tienen la oportunidad de probar diferentes historias o tramas, sino que deben apegarse al público simplemente por el hecho de venderles el film. Entonces ahí toca preguntarse: ¿en dónde queda el arte en el cine?

Muchos en la industria se han dado cuenta de esto y han decidido abandonar este tipo de producciones (e, incluso, deciden no participar). Un ejemplo de ello es el caso de Edgar Wright, que inicialmente dirigiría ‘Ant Man’, pero que abandonó la producción luego de que su idea fuera rechazada por ser demasiado arriesgada. De hecho, grandes actores también han rechazado papeles en estas películas, y aunque muchos de ellos no han dicho el por qué.

No solo afecta a directores

Recientemente, el director Frank Darabont, quien estuvo a la cabeza de películas como ‘La niebla’ y ‘Sueño de fuga’, comentó en una entrevista que no sabe si hará más películas como estas, pues dice que esto “depende por completo de Hollywood”. De hecho, incluso aseguró que no querría dirigir una película de superhéroes, a pesar de que ese es el foco del cine hoy en día. En su época, trabajó junto a la productora ‘Castle Rock’ y recuerda que esta fue como un sueño.

“Era un lugar extraordinario fundado por un cineasta que entendía la autonomía creativa que un cineasta necesita para hacer su mejor trabajo. Era un lugar tremendamente respetuoso y amigable para los cineastas. No sé si hay espacio en nuestro negocio hoy para una compañía como Castle Rock, lo cual es una lástima”.

Otro de los grandes afectados es Roger Deakins, uno de los directores de fotografía más importantes, responsable del Óscar de ‘Blade Runner 2049’ en esta área. A pesar del renombre que tiene, pues fue nominado a los Óscar 13 veces antes de conseguir su estatuilla, este realizador ha conseguido muy poco trabajo desde entonces. 

“Hay muy pocas películas de presupuesto medio. Hay un puñado de películas de bajo presupuesto donde, gracias a Dios, la gente puede experimentar. Pero el resto son enormes superproducciones de gran presupuesto, películas de acción y superhéroes. Muy pocas como El jilguero, es muy triste”

Lamentablemente, la industria se ha dirigido en la dirección de las superproducciones cinematográficas, como las de los superhéroes, y cada vez podemos disfrutar de menos películas en donde el criterio de los creativos sea la bandera. Sin embargo, con la creciente oleada de críticas al respecto, este escenario podría cambiar, pues se ha demostrado que con films de este estilo en donde el presupuesto no es lo más fundamental, se pueden lograr películas increíbles y muy taquilleras, tal como fue el caso de ‘Logan’ y de ‘Deadpool’. 

Y tú, ¿qué piensas acerca de las películas de superhéroes?