Con el paso del terrible huracán Dorian, surgieron muchas noticias sobre los desastres que ocasionó en la costa estadounidense y las islas del caribe, siendo de especial mención Gran Bahama.

En un artículo previo hablamos de que los daños causados por el fenómeno no solo se remiten a la destrucción de la infraestructura de las ciudades, sino también a la fauna en determinadas regiones.

Tenemos el caso del trepatroncos de Bahama, una pequeña ave típica de los pinares en la isla Gran Bahama, declarada en peligro de extinción hace varios años. Para el 2018, apenas se habían encontrado dos ejemplares en la isla, y ahora con el paso del huracán Dorian es probable que estas hayan desaparecido.

Sin embargo, este no es el destino de todas las aves. De hecho, varias de ellas, menos pesadas que una batería AA, pueden sobrevivir al pasado de los huracanes del Atlántico. Según una investigación reciente publicada en la revista Ecology Letters, las aves costeras pueden absorber los impactos de los huracanes y recuperarse de manera rápida, incluso de tormentas mucho más violentas.

El efecto de los huracanes sobre las poblaciones de aves

Los gorriones de marisma (Melospiza melodia) una especie en peligro de extinción, puede recuperarse de los efectos de los huracanes.

Christopher Field, becario postdoctoral en el Centro de Síntesis Socioambiental Nacional de la Universidad de Maryland, y colegas de otras cinco universidades estudiaron la resistencia de cuatro especies de aves costeras, dentro de las cuales se encontraba el gorrión de marisma (Melospiza melodia), una especie en peligro de extinción, y el rascón crepitante (Rallus crepitans). ​

Para su estudio, los investigadores llevaron a cabo una serie de simulaciones que les permitieron observar cómo los huracanes podrían afectar las poblaciones de aves con el tiempo: tamaño de la población en función de tasas de natalidad y mortalidad de la especie.

Entonces sometieron a dichas poblaciones a simulaciones computacionales de huracanes que, como es de esperar, mataron a cierto número de las aves involucradas. Los aplicaron en diferentes intensidades: desde tormentas que no mataron aves hasta tormentas más violentas que cualquier cosa observada.

Pero los resultados fueron realmente sorprendentes. Las cuatro especies costeras estudiadas fueron capaces de absorber los impactos de las diferentes tormentas a las que se sometieron.

Los investigadores observaron que una tormenta podría causar la mortalidad de un tercio de los Gorriones de los pantanos de sal y los rascones crepitantes en un año. Pero aún con este efecto, los huracanes no serían capaces de extinguirlos.

La investigación también se enfocó en estudiar la capacidad de las aves para recuperare con el tiempo después de experimentar tales disturbios. Encontraron que las poblaciones de aves se podían recuperar de grandes tormentas en 20 años, incluso a pesar de que también se vieran afectadas por otro tipo de fenómenos como las inundaciones costeras. Las dos especies mencionadas se mostraron considerablemente frágiles ante inundaciones costeras causadas por la elevación del mar.

“Las aves costeras a menudo se consideran símbolos de vulnerabilidad a los huracanes y derrames de petróleo , pero muchas poblaciones pueden ser bastante resistentes a las grandes perturbaciones. El impacto de los huracanes, en términos de poblaciones en lugar de aves individuales, tienden a ser sorprendentemente pequeños en comparación con las otras amenazas que están causando que estas especies disminuyan”.

Si resisten los huracanes, ¿sobrevivirán el cambio climático?

La aparente resiliencia de las aves costeras ante fenómenos naturales como los huracanes podría llevar a muchos a pensar si sus poblaciones serían lo suficientemente fuertes para restituirse ante el implacable cambio climático que hemos causado en nuestro planeta.
Entonces, ¿si las aves costeras pueden resistir el efecto de los huracanes, podrán sobrevivir al cambio climático? No necesariamente. Field explic que el aumento del nivel del mar y el aumento de las inundaciones costeras podrían prolongarse y de esta forma causar la extinción de especies como el gorrión de marisma.

“Es tentador concentrarse en eventos dramáticos como los huracanes, especialmente a medida que se fortalecen con el cambio climático. Pero las amenazas menos visibles, como el aumento del nivel del mar y el aumento de las inundaciones costeras, están aquí para quedarse, y van a continuar impulsando a las aves costeras, como gorrión de marisma, hacia la extinción”.

Vemos pues cómo los animales parecen ir a tono con los eventos naturales típicos de nuestro planeta, pero siguen siendo bastante frágiles cuando estos son propiciados por la mano del hombre.

Referencia:

Framework for quantifying population responses to disturbance reveals that coastal birds are highly resilient to hurricaneshttp://DOI: 10.1111/ele.1338