Los CEOs, o directores ejecutivos de las compañías, además de ser la cabeza de las mismas, también son su imagen. Por este motivo, su presencia en la sociedad puede ser decisivo a la hora de determinar la notoriedad y aceptación que puede llegar a tener una empresa.

Con esto en mente, no es raro que la decisión de nombrar a uno u otro deba ser largamente sopesada. Todo ello, con la finalidad de elegir a la persona mejor calificada para el puesto. A pesar de que este estilo de selección no ha cambiado, los criterios aplicados para el mismo sí han sufrido modificaciones.

En la actualidad, ya no solo basta con tener la experiencia necesaria para sacar el negocio a flote, sino también las herramientas para participar activamente en el sector social del mismo. Gracias a una nueva investigación realizada en una colaboración liderada por la Universidad de Connecticut, se ha podido identificar un nuevo detalle que permite reconocer a los CEOs más propensos a cumplir con este último requisito.

Un patrón repetido desde 1993 hasta la actualidad

Para poder obtener los resultados anunciados en Journal of Corporate Finance en octubre de este año, fue necesario un largo proceso de recolección de datos. Dentro de este, se pudo registrar el trayecto de 2.163 corporaciones y las acciones de sus CEOs desde 1993 hasta el año 2008.

De estas, los CEOs casados fueron un aproximado 85% de la muestra. Gracias a ellos fue posible determinar características comunes en sus modos de pensar y ver que estos tendían a estar más presentes en programas y causas sociales al contar con un matrimonio estable.

El estado civil de los CEOs fue un punto determinante de su mentalidad

Cabe destacar que la investigación se tomó el tiempo de evaluar muchos tipos de variables que podrían influir en la mentalidad de los directores ejecutivos. Entre ellas encontramos el género, la edad, la situación económica y sus tendencias al riesgo o a la estabilidad.

Sin embargo, ninguna de ellas probó ser tan determinante como el estado civil de los CEOs analizados. De estos individuos estudiados, se pudo identificar una clara tendencia a manejar mejor los temas de responsabilidad social.

Con ello, no solo le ofrecían una mejor imagen a su empresa, sino que también aumentaban las buenas relaciones con sus variados grupos de interés (colaboradores, empleados, clientes, etc.) y sentaban las bases para colaboraciones estables y duraderas. Por otro lado, los solteros, a pesar de que también daban buenos resultados en la parte económica, tendían a estar menos comprometidos con las causas sociales y a dejar en segundo plano las problemáticas de este estilo.

Sundar Pichai, CEO de Google.

Un ejemplo de esta propensión a las causas sociales lo podríamos encontrar en el actual CEO de Google, que en repetidas ocasiones ha demostrado su interés por este tipo de ámbitos. Sobra decir que este se trata de tan solo un ejemplo actual de un patrón que ha sobrevivido a lo largo del tiempo.

Sundar Pichai y su esposa Anjali Pichai.

Otro detalle que también hay que tener claro es que el estudio se enfocó en parejas heterosexuales donde el CEO podía ser un hombre o una mujer –aunque estos casos solo conformaron un 2% de la muestra. Por ello, para poder comprender los efectos similares o no del matrimonio homosexual, aún es necesario que se realicen nuevas investigaciones.

¿Qué podemos hacer con esta información?

Evan Spiegel, CEO de Snapchat y su esposa Miranda Kerr

Todo lo descubierto no implica que las compañías deban empezar a discriminar a aquellos que no cuenten con una pareja. De hecho, solo abre la puerta para que se inicien nuevas políticas de capacitación. Con ellas, sería posible comenzar activamente a hacer que los CEOs solteros se comprometan con las causas sociales y comiencen a ver en ellas el mismo valor que observan aquellos que están casados.

Referencia:

Married CEOs and corporate social responsibility: https://doi.org/10.1016/j.jcorpfin.2019.05.003