Uno de los momentos más emocionantes del embarazo es cuando la madre siente las primeras patadas de su bebé. Se trata de la señal más evidente de que hay un ser humano realmente vivo allí y se convierte en una forma para que mamá y papá se vinculen con su pequeño.

Pero, más allá de ser un hecho curioso y divertido, las patadas fetales representan una forma de determinar si el bebé se está desarrollando adecuadamente, ya que estas sacudidas fortalecen los huesos y los músculos. Sin embargo, hasta hace poco, los científicos no habían cuantificado las fuerzas involucradas, ni sus efectos sobre el desarrollo óseo y muscular en el útero.

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Determinando la fuerza

A fin de llenar este vacío, un equipo de investigadores utilizó modelos computacionales basados ​​en imágenes de resonancia magnética adquiridas en el útero, para medir las presiones y tensiones mecánicas provocadas por los movimientos fetales durante la segunda mitad de la gestación.

Los investigadores señalan que los movimientos fetales, como las patadas, son importantes para un desarrollo musculoesquelético saludable.

Para el estudio, los investigadores del Colegio Imperial de Londres reunieron cientos de escáneres fetales realizados con una tecnología conocida como cine-MRI, la cual registra no solo las características internas, sino también el movimiento, para observar los fetos en el útero de sus madres.

Luego construyeron modelos computarizados basados ​​en los escaneos para rastrear los movimientos de las articulaciones de los fetos. Estas mediciones se usaron para calcular tanto la fuerza de la patada del feto como el estrés que ejerció sobre sus huesos.

Clave para el desarrollo fetal

Los investigadores encontraron que las patadas en el útero fueron sorprendentemente fuertes y pasaron de aproximadamente 30 a 47 newtons, unos 6,5 a 10,5 libras de fuerza, entre las semanas 20 y 30 de gestación. También descubrieron que con cada patada, el desplazamiento promedio de la pared uterina era de unos impresionantes 11 milímetros (0,4 pulgadas).

Los investigadores analizaron cientos de imágenes fetales para determinar la fuerza con que el bebé patea en el útero.

No obstante, como resultado del crecimiento del feto, y por ende, la reducción del espacio disponible en el útero, las patadas se vuelven menos poderosas. Los modelos desarrollados mostraron que para la semana 35 de gestación, las patadas fetales alcanzaron unos míseros 17 newtons, alrededor de 3,8 libras de fuerza.

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Se cree que los movimientos fetales como las patadas son importantes para el desarrollo musculoesquelético saludable. La ausencia de movimiento, o poco movimiento en las últimas etapas del embarazo se ha relacionado con huesos delgados y anormalidades de la columna y las articulaciones.

Los autores manifiestan que los resultados de este estudio ofrecen una visión única del desarrollo musculoesquelético del feto, al combinar imágenes y modelos para proporcionar estimaciones fundamentadas de las fuerzas mecánicas producidas en el útero.

Referencia: Stresses and strains on the human fetal skeleton during development. Journal of The Royal Society Interface, 2018. http://dx.doi.org/10.1098/rsif.2017.0593

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