La mariposa cebra, también conocida como mariposa americana de maracuyá, cuyo nombre científico es Heliconius charithonia, fue declarada como mariposa oficial del estado de Florida en 1996.

Se trata de una especie bastante popular entre las mariposas por ser bastante longeva en comparación con otras, además del atractivo diseño de sus alas que le ha merecido su nombre.

Estas suelen frecuentar unas veinte especies de plantas que les sirven de alimento y también para poner sus huevos, todas las cuales pertenecen a un solo género: Passiflora. ¿Pero cuál es la razón detrás de esto?

Darrell Kemp, un profesor asociado de la Universidad Macquarie ARC Future Fellow lideró un equipo de investigación en torno a la relación entre estas mariposas y estas flores. Según su artículo, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, la Heliconius charithonia frecuenta estas plantas para reproducirse por influencia de las especies de plantas en las que albergaba su propio huevo al inicio de su vida.

Mariposas que repiten la historia

Kemp recolectó un total de 38 mariposas cebras hembras en vida salvaje de una colonia de cría en Florida. Y tal como mencionamos al principio, todas estas se reproducían exclusivamente en una especie de maracuyá conocida como Passiflora incarnarta.

El experimento consistió en colocar de manera aleatoria los huevos puestos por las 38 mariposas tanto en plantas Passiflora incarnarta como en una especie relacionada llamada Passiflora suberosa.

Passiflora incarnata, la especie de Passiflora preferida por las mariposas Heliconius charithonia.

Las orugas se convirtieron posteriormente en mariposas adultas que se liberaron en un gran espacio de la selva tropical. Fue entonces cuando prestaron especial atención a su comportamiento, en específico el reproductivo, y observaron que este mostraba influencia de su experiencia en la planta que las hospedó en su juventud.

Kemp observó que las hembras que se desarrollaron en la P. suberosa tendían a aparearse con machos que habían crecido en la misma especie de plantas, y era en estas mismas en que decidían poner sus huevos.

De esta forma, el investigador constató que el lugar de nacimiento de esta mariposa determinará su comportamiento reproductivo. La Passiflora parece dejar una extraña huella en su vida que la hace querer repetir la historia, de modo que su pareja y el lugar en el que se hospedará su descendencia deberían ser la misma especie donde ella se desarrolló.

Tanto los hombres como las mujeres fueron influenciados por sus lugares de nacimiento, lo que en los insectos es realmente inusual“, señala el Dr. Kemp.

El investigador también notó que a pesar de que en ambas especies los huevos cumplieron con su proceso de desarrollo, los que se alojaron en la P. incarnarta eran en general más grandes y se desarrollaron más rápidamente.

Kemp agrega que estos hallazgos dan cabida a la idea de que este tipo de comportamiento preferencial pueda influir en el desarrollo de poblaciones de mariposas distintas y aisladas, “y quizás eventualmente nuevas especies“.

Al parecer esta es la primera evidencia de que las condiciones de vida temprana en las mariposas definen el comportamiento en su adultez. Esto cual guarda bastante similitud con los seres humanos, que suelen buscar una persona con valores similares a los de sus hogares.

Referencia:

Manipulation of natal host modifies adult reproductive behaviour in the butterfly Heliconius charithonia, Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences (2019). http://DOI: 10.1098/rspb.2019.1225