Gorila hembra con enfermedad de pian. Fuente: Romane Cristescu.

Bien sabemos que no solo los humanos suelen tener sus propios criterios a la hora de escoger pareja, amigos o los grupos sociales dentro de los que se desenvuelven. Este es un comportamiento también muy arraigado entre los animales, sobre todo a la hora de escoger pareja, prestando especial atención a rasgos como el color, o ciertos rasgos sexuales que diferencian a los machos de las hembras.

Un caso particular se observa en los gorilas de las planicies del Oeste, en África, dentro de los cuales las hembras viven en harenes, un ambiente en que muchas hembras están bajo la dependencia de un jefe o macho.

A pesar de ello, estas uniones no parecen durar toda la vida, y según observan Nelly Ménard y Pascaline Le Goua, de la Universidad de Rennes, autoras de una nueva investigación sobre estos animales, las gorilas hembras pueden cambiar de harén hasta tres veces a lo largo de su vida. ¿Pero por qué?

Huyen de la enfermedad de pian

Hasta ahora, se sabía que las gorilas hembras cambiaban de harén por diferentes razones. Una de ellas es evitar la competencia por la comida o por el acceso al compañero sexual, o bien uno mejor en caso de que el jefe haya envejecido o enfermado. Así también, destacan razones como evitar la consanguinidad y la predación.

Pero ahora, estas investigadoras han encontrado una nueva razón para abandonar el harén: las gorilas hembras son especialmente selectivas, y evitarán a toda costa aquellos similares enfermos con una rara afección en la piel conocida como enfermedad de pian.

El equipo estudió un total de 593 gorilas del parque nacional Odzala-Kokoua, en el noroeste de la República del Congo durante más de una década. Durante este tiempo, constataron las razones descritas anteriormente, pero una particular llamó su atención.

Las hembras dejan a los machos y a los grupos demasiado enfermas y migran a otros harenes, evitando también juntarse con aquellos con una alta prevalencia de esta enfermedad de la piel. Así lo indican en su publicación:

“Demostramos que la infección de una espalda plateada de un grupo de reproducción por la enfermedad de la piel aumentó la probabilidad de que las hembras adultas emigren. Además, las hembras adultas evitaron los grupos de reproducción con una alta prevalencia de enfermedades de la piel al emigrar de ellas e inmigrar a las más saludables”.

Según su publicación en la revista Ecology, la enfermedad de pian es una condición “que crea llagas en el cuerpo, en particular el rostro, cuyo avance puede llevar a necrosis de los tejidos (narices, labios) y deformaciones óseas que pueden ser muy discapacitantes (dificultad para comer, respirar, tibias deformes…)”.

Esta parece ser una medida de protección de parte de las hembras, no solo para sí mismas, sino también para evitar la contaminación de las crías. Sin embargo, las cosas no parecen funcionar bien simplemente huyendo del sitio. Esta medida no parece muy prudente si la hembra tiene una cría, pues al ingresar a otro harén en el que el macho no es el padre, es probable que este la extermine.

Referencia:

Disease avoidance, and breeding group age and size condition the dispersal patterns of western lowland gorilla females. https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ecy.2786