¿Qué es lo que puede mejorar el estado de ánimo de un trabajador agotado o deprimido? Seguro que a la mayoría le pasa por la mente un buen aumento de sueldo, mayores beneficios laborales o simplemente unas vacaciones.

Todas estas opciones representan incentivos bastante grandes que, sin lugar a dudas podría motivar más a los trabajadores, pero que muchas veces no llegan a ser suficiente para satisfacerlos anímicamente.

Sí, lo sabemos. Para muchos esto puede resultar increíble, pero esos dichos que plantean que la felicidad no necesariamente está en las cosas más grandes no parecen equivocarse. De hecho, esta puede estimular con gestos muy simples pero que no dejan de ser significativos, como dar una fruta en el almuerzo. Así lo ha confirmado un estudio reciente realizado por investigadores chinos, cuyos hallazgos se publicaron en la revista International Journal of Occupational Safety and Ergonomics.

Los conductores de autobuses también se deprimen

Los conductores de autobuses son propensos a muchas afecciones físicas a causa del ambiente de trabajo estresante en el que se desenvuelven, así como el sedentarismo y la vibración.

Los conductores de autobuses parecen ser mucho más sensibles de lo que nos hacen ver. En primer lugar, conducir un vehículo no necesariamente es un trabajo fácil. Bien sabemos que pasar horas sentado tiene sus consecuencias, y lidiar con el tráfico no es para nada relajante.

Entonces tenemos un ambiente de trabajo por lo general estresante, en el que con frecuencia hay horarios de turnos irregulares, condiciones de tráfico impredecibles, sin hablar de los horarios de comida por lo general muy aleatorios.

Así también, el sedentarismo. Irónicamente, se desplazan por toda la ciudad y entre ciudades, pero sin moverse demasiado en realidad. Además de ello, están expuestos a vibración continua durante largos períodos de tiempo que pueden generarfatiga, problemas musculoesqueléticos como dolor lumbar, enfermedades cardiovasculares y problemas gastrointestinales.

Mejorando el almuerzo de los conductores de autobuses

Bu Zhong, profesor asociado de periodismo en Penn State y autor de la investigación, se reunió con algunos colegas para realizar un experimentos con 86 conductores de autobuses Shenzen. Los investigadores decidieron mejorar los almuerzos de los conductores y observar sus efectos sobre su motivación, confianza y estado de ánimo.

A los conductores de autobuses de servicio se les proporcionó no solo su almuerzo regular, el cual no incluye fruta, pero esta vez con esta con una fruta fresca que podía ser una manzana o un plátano. Esto se repitió durante un periodo de tres semanas.

En dicho tiempo, el equipo aplicó varias encuestas a los participantes, aplicadas en tres intervalos diferentes: una semana antes de que comenzara el experimento, una vez en el medio del experimento de tres semanas de duración, y una semana después de la finalización del experimento.

La encuesta incluía un cuestionario sobre salud personal recomendado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, por medio del cual los autores pudieron evaluar la depresión en sus participantes.

El cuestionario está conformado por ocho ítems, entre los que se les preguntaba la frecuencia conque habían sentido depresión o desesperanza en las últimas dos semanas, así como también problemas para conciliar el sueño.

Así también, midieron la autoeficacia por medio de la Escala de autoeficacia general de 10 ítems, dentro de los cuales se incluyen opiniones como “Siempre puedo lograr resolver problemas difíciles si me esfuerzo lo suficiente” y “Por lo general, puedo manejar lo que se me presente“.

Menos depresión y mayor confianza en sí mismos

Al analizar los datos recolectados por medio de la encuesta de depresión, encontraron que los conductores de autobuses se sentían menos deprimidos una semana después de que los experimentos terminaron:

“Los conductores de autobuses informaron que disminuyeron significativamente los niveles de depresión una semana después de que los experimentos terminaron en comparación con una semana antes de que comenzara”.

En cuanto a la autoeficacia, que definen como la confianza y capacidad de implementar acciones y tareas necesarias para lograr determinados específicos, los resultados también fueron positivos. Estos trabajadores se sentían mucho más eficaces y mostraban más confianza en sí mismos entro de su espectro laboral justo en la mitad de la semana en que se llevó a cabo el experimento.

Descubrimos que la autoeficacia era significativamente mayor en la mitad de la semana del experimento que en la semana posterior a la finalización del experimento“, dijo Zhong.

Zhong no parece equivocarse en su conclusión. Estos hallazgos sugieren que los empleados en realidad pueden reaccionar de manera positiva a cualquier mejora en el lugar de trabajo.

“Una solución definitiva para mejorar el rendimiento y la salud de los trabajadores podría ser grandes aumentos salariales o cargas de trabajo reducidas, pero cuando esas soluciones no son factibles, descubrimos que incluso las pequeñas ofertas pueden marcar una gran diferencia”.

En este caso, una manzana extra a la hora del almuerzo logró hacerlos sentir más satisfechos, dejando así evidencia de que los pequeños pasos también pueden marcar la diferencia.

Este estudio resulta particularmente importante, pues en un artículo reciente hablamos de la importancia de que las empresas mejoren sus campañas de prevención del suicidio. Para ello, uno de los principales pasos es mejorar la concepción sobre los temas de salud mental, e implementar medidas que sirvan de apoyo para los trabajadores con depresión.

Referencia:

More than an apple: Better lunch enhances bus drivers’ work performance and well-being. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/10803548.2019.1662980?journalCode=tose20