Hace unos meses, un artículo científico reveló que más de 400 procedimientos, dispositivos y tratamientos médicos que se aplican en la actualidad son completamente ineficaces en su objetivo, e incluso, algunos de ellos, hasta pueden tener efectos contraproducentes en los pacientes.

Entonces se citaron ejemplos de medicamentos recetados para la arritmia cardíaca, pero ahora hablaremos del tratamiento actual de la osteoartritis de rodilla, una enfermedad que afecta el cartílago de los huesos de las articulaciones.

Según una investigación reciente realizada por un equipo de la Universidad de Curtin muchas personas que viven con osteoartritis podrían no estar recibiendo el tratamiento adecuado para sus síntomas. Este y otros resultados fueron publicados en la revista British Journal of Sports Medicine.

Un tratamiento con muchos riesgos y pocos beneficios

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Los pacientes con osteoartritis de rodilla suelen recibir tratamientos con opioides e incluso cirugía para corregir la estructura de la rodilla, pero se tienen reservas respecto a dichos tratamientos.

Los autores indican que el tratamiento que reciben las personas que sufren osteoartritis por lo general consiste en procedimientos demasiado riesgosos en comparación con sus beneficios. Esto incluye la medicación con opioides, inyecciones e incluso cirugía artroscópica para controlar el dolor.

Esta enfermedad se caracteriza por ser dolorosa y debiliante al punto de afectar la funcionalidad de la persona. Los especialistas suelen atribuir este dolor al daño estructural en la zona resbaladiza del hueso. Cuando explican la afección a los pacientes, suelen decirles que sus rodillas son “hueso sobre hueso” y que la cirugía es la solución más oportuna.

Es entonces cuando los pacientes acceden a operarse con la esperanza de que la estructura de su rodilla se arregle. Dicho de esta forma, parece una solución definitiva y eficaz, pero el doctor JP Caneiro, de la Facultad de Fisioterapia y Ciencias del Ejercicio de Curtin y autor de la nueva investigación, considera que otros procedimientos pueden ser menos engorrosos y más eficaces.

Según el investigador, el simple hecho de tomar en cuenta ciertos factores físicos intrínsecos de la vida de cada paciente e incluso los psicológicos, puede reducir los síntomas sustancialmente. De modo que la cirugía no parece ser la alternativa más indicada para reducir el dolor, discapacidad, dependencia de medicamentos, aunque es prescrita con frecuencia.

“El tratamiento a menudo apunta a ‘arreglar’ la estructura, lo que lleva a muchas personas a recibir cirugía artroscópica de rodilla o un reemplazo de rodilla. Por el contrario, la investigación nos dice que los tratamientos no quirúrgicos dirigidos a factores físicos, de estilo de vida y psicológicos pueden reducir el dolor, discapacidad, dependencia de medicamentos y necesidad de cirugía. Sin embargo, a menudo no se prescriben enfoques no quirúrgicos efectivos, y hay muy poco apoyo dentro del sistema de salud para financiarlos”.

Los médicos deben cambiar sus métodos para tratar la osteoartritis

Caneiro señala que la mayoría de las personas con osteoartritis en todo el mundo no recibe la mejor atención para su afección. En este sentido, entre los puntos más débiles se encuentra la educación, ya que la forma en que muchos médicos entienden y explican la osteoartritis y su tratamiento no es la más adecuada.

La ansiedad se relaciona con un mayor uso de opioides luego de una cirugía

Partiendo de ello, el autor indica que es totalmente necesario que líderes internacionales en las áreas de fisioterapia, reumatología y cirugía ortopédica aborden la situación y apliquen los cambios necesarios para manejar la osteoartritis de una manera más eficaz. Como es de esperar, el primer paso es modificar la instrucción sobre esta enfermedad:

“Esto incluye cambiar la forma en que los médicos entienden y explican la afección a los pacientes, cómo tratan la afección y entrenando a los pacientes para que se encarguen de controlar su propia afección. En conjunto, esto ayuda a reducir la carga de discapacidad y el sufrimiento asociados con la osteoartritis de rodilla”.

Cainero recomienda a los médicos dejar de etiqueta la afección como “daño estructural”, y que para abordar la enfermedad promuevan el cuidado de la rodilla precribiendo terapia de ejercicio, actividad física y pérdida de peso como pasos claves para la mejora de los síntomas.

“Las personas con osteoartritis necesitan profesionales de la salud que los capaciten para desarrollar una mentalidad positiva, hacer ejercicio y aprender a manejar posibles brotes. Para facilitar un cambio en el tratamiento de la osteoartritis, es necesario que ocurran cambios importantes a nivel del sistema de salud como financiación y un mejor reembolso por ejercicio, pérdida de peso y programas educativos para el cuidado de la osteoartritis”.

Estos hallazgos son dignos de difusión. La osteoartritis es una enfermedad altamente limitante para quienes la padecen, y un correcto tratamiento puede mejorar su calidad de vida de manera sustancial.

Tal como indican los autores, es necesario que el mensaje llegue a profesionales sanitarios internacionales y nacionales y al público en general para poder corregir los conceptos erróneos en torno a esta enfermedad.

Referencia:

Three steps to changing the narrative about knee osteoarthritis care: a call to action. https://bjsm.bmj.com/content/early/2019/09/03/bjsports-2019-101328

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