Muchos piensan que las últimas generaciones humanas sufren de una excesiva susceptibilidad, y puede que tengan razón. Aunque muchos vean mal esto por proveer y justificar cierta debilidad a las personas, esto puede aplicar como una evidencia de evolución, al menos desde el punto de las relaciones humanas.

Lo cierto es que esta aparente “fragilidad” y “miedo a romper” que caracteriza la selección prudente de las palabras no ha sido adoptada ni mucho menos apoyada de manera tan generalizada como creeríamos. De hecho, tal como ocurría en tiempos de mentalidades menos abiertas, las opiniones “políticamente incorrectas” siguen siendo alabadas entre las personas.

El tema mereció el interés de un equipo de investigadores de Berkeley Haas, que al abordarlo, encontraron que las personas que se muestran abiertamente como políticamente incorrectos tienen una mayor probabilidad de ser aceptados y seguidos por las masas. Sus hallazgos se publican en la revista The Journal of Personality and Social Psychology.

Opiniones que parecen más auténticas

En uno de los experimentos, los investigadores preguntaron a participantes, personas con diferentes orígenes ideológicos, cómo definirían lo que es políticamente correcto. El concepto resultante fue: “usar el lenguaje o el comportamiento para parecer sensibles a los sentimientos de los demás, especialmente aquellos que parecen desfavorecidos“.

El equipo hizo énfasis en etiquetas políticamente incorrectas como “inmigrantes ilegales”, en lugar de opiniones políticas, como “los inmigrantes ilegales están destruyendo Estados Unidos”. De esta forma pudieron estudiar las reacciones de las personas cuando solo se cambió una sola palabra o frase en declaraciones prácticamente idénticas.

Fue entonces cuando descubrieron que la mayoría de las personas, fueran liberales o conservadoras, consideraban más auténticas aquellas declaraciones políticamente incorrectas. Al creer más en estas declaraciones, también se creyeron capaces de predecir mejor las opiniones de otros oradores políticamente incorrectos.

Siendo políticamente correcto parecemos más influenciables

En cambio, cuando una persona usa un lenguaje más prudente y políticamente correcto, sus oyentes consideran que este puede ser influenciado más fácilmente que los que usan el políticamente incorrecto.

Los investigadores le pidieron a 500 pares de personas que debatieran en línea sobre un tema en el que no tuvieran la misma opinión el cual fue el financiamiento para iglesias históricamente negras. Este tema fue escogido estratégicamente porque los participantes estaban a favor y en contra en una proporción 50/50 según una encuesta, además de que implicaba temas polémicos como el racismo y la religión.

Para llevar a cabo este debate, uno de los integrantes de la pareja recibió instrucciones de utilizar un lenguaje políticamente correcto o incorrecto para expresar su punto de vista al respecto.

Una vez culminada la dinámica, las personas que debatieron pensaron que habían persuadido mejor a los socios políticamente correctos que a los socios políticamente incorrectos. Y sonará gracioso, pero sus parejas en el debate opinaron lo mismo sobre ellos, ya fuera que usaran uno u otro lenguaje.

¿Alguna vez un jefe intentó persuadirte para que hicieras un trabajo que no te corresponde consciente de que eres un buen empleado, pero tú sabías que sus propuestas eran pura manipulación? Se trata de una situación similar. El resultado fue que a pesar de que “se percibía que los altavoces de lo políticamente correcto eran más persuasivos, aunque en realidad no lo eran”, dijo Rosenblum.

Pero más allá de parecer más persuasivos, las personas políticamente incorrectas también dan la impresión de ser más frías. A su vez, al parecer tan seguras de sus ideales, es probable que parezcan menos dispuestas a cambiarlas, lo cual implica una mentalidad más cerrada.

La profesora Juliana Schroeder, coautora del artículo, lo resalta con las siguientes palabras:

“El costo de la incorrección política es que el orador parece menos cálido, pero también parece menos estratégico y más ‘real’. El resultado puede ser que las personas se sientan menos vacilantes en seguir a líderes políticamente incorrectos porque parecen estar más comprometidos con sus creencias”.

Lo políticamente incorrecto suele aplicar en grupos con los que los liberales tienen a sentir más simpatía, como los inmigrandes o la comunidad LGBT. Entonces los conservadores, que suelen tener este tipo de opiniones, parece más auténticos al no congeniar con dicha empatía y emitir una opinión diferente y drástica en un contexto que aparentemente los apoya.

Referencia:

Tell it like it is: When politically incorrect language promotes authenticity. https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037/pspi0000206

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