Cuando pensamos en los riesgos de la automatización es probable que nuestra mente vuele hasta remontarse a los tiempos de la Era Industrial. En ese entonces, los humanos pasaron de ser la única alternativa de producción en masa a ser la menos eficiente, con la llegada de las máquinas.

Ahora, este proceso podría estarse repitiendo con la llegada de nuevos procesos de automatización que no solo pueden ser realizados por una máquina programada, sino por una que cuente con la capacidad de análisis que hasta ahora solo se les atribuía a las personas –tal como antes de la industrialización, cuando la capacidad de crear y producir solo era humana.

Es normal pensar entonces que las generaciones más experimentadas puedan tener sus dudas con respecto a la aparición de estas tecnologías. Sin embargo, recientes evidencias han demostrado que tal vez el mayor miedo se encuentre mucho más abajo en la escala etaria de lo que esperamos.

Un miedo que abarca a toda una generación

Cuando pensamos en la Generación Z es casi imposible no imaginarlos acompañados de alguna de las más recientes creaciones de la tecnología. Después de todo, estos son los conocidos “nativos digitales” que nacieron en este nuevo mundo computarizado y nunca pasaron por el proceso de tener que acostumbrarse a él.

De ellos, sería más lógico esperar una mente mucho más abierta en cuanto a la posibilidad de trabajar mano a mano con las máquinas en un futuro. No obstante, en la mayoría de esta generación existe el miedo de que esta meta no se consiga porque serán reemplazados por completo antes de que puedan comenzar su vida laboral.

Todo esto debido al miedo de que la automatización y la inteligencia artificial llenen los puestos de trabajo en las compañías y no quede ninguno en el que ellos se puedan desempeñar. Asimismo, lo cambiante de las áreas del mercado actual podría resultar en que la rama laboral que hayan decidido trabajar ya no sea la misma cuando finalmente puedan iniciar a trabajar. Por ende, sobre esta generación, más que sobre ninguna obra, yace la sombra de una peligrosa obsolescencia que puede marcar negativamente el resto de su vida.

Desarrollan funda para smartphones con piel humana artificial

La preocupación no encuentra fronteras

Con la clara seguridad de que este es un tema que merece ser estudiado, se han realizado varias encuestas para corroborar la veracidad y precisión de estas afirmaciones entre la Generación Z. Por ejemplo, la empresa Nintex dirigó una encuesta dirigida a individuos entre 19 y 23. Entre ellos, se pudo determinar que al menos el 57% tiene esta preocupación latente en sus mentes.

Por otra parte, una investigación realizada por Indeed en la que participaron 2.000 trabajadores también reveló que los adultos jóvenes están preocupados por el tema, especialmente aquellos que no poseen estudios superiores. Con esto, podemos notar que no son solo los Z los que ahora tienen pesadillas con la posibilidad de perder sus empleos incluso antes de conseguirlos.

Un ejemplo de esto último es la creciente tendencia de los medios de comunicación a tratar este tema con una mirada realmente pesimista. Algunos ejemplos de ello son títulos como:

El motivo “secreto” de las compañías

Todas estas tendencias fatalistas no tendrían tanto peso si no se vieran como la opción más lógica para las compañías. Poniéndose a pensarlo, tiene sentido buscar esta oportunida. Es decir, si se puede automatizar un rol que dará los mismos resultados en menos tiempo y por menos dinero, ¿por qué no deberían hacerlo?

He aquí el verdadero motivo por el que la mayoría de las grandes empresas están invirtiendo tanto tiempo y esfuerzo en estas tecnologías. Ahora, solo nos quedará esperar para conocer verdaderamente a dónde nos llevará el nuevo futuro. Aquel en donde el ser humano y las máquinas están casi a punto de verse cara a cara como iguales.

Referencias:

The Gen Z Effect on the U.S. Workplace: https://www.nintex.com/the-gen-z-effect-on-the-us-workplace/

Who’s Afraid of Automation? https://www.hiringlab.org/2019/01/10/automation-ai-fears-jobs/

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