El Virus de Inmunodeficiencia Adquirida o VIH es una condición que ha afectado por décadas a hombres y mujeres de todo el mundo. Para combatirlo, se han desarrollado tratamientos, además de realizarse infinidad de estudios buscando poder erradicarlo por completo. Sin embargo, ello aún parece ser una meta lejana.

Por este motivo, la principal área en la que se debe hacer hincapié en estos momentos es la prevención de su contagio. Con esto en mente, muchos países han desarrollado políticas particulares buscando disminuir los casos de transmisión de la enfermedad y aumentar las facilidades de detección temprana.

A pesar de que esta es una meta clara y compresible, lo que no lo ha sido tanto son las distintas políticas que se han desarrollado con este fin. Un ejemplo de un intento bien intencionado pero mal llevado es Canadá. Después de todo, según su legislación, las personas con VIH podrían terminar siendo condenados a prisión por cargos de agresión sexual.

¿A quiénes consideran culpables?

El hecho de que un ciudadano padezca esta condición no implica que inmediatamente sea considerado un criminal. Esta denominación comienza cuando la persona no le revela a su pareja que posee esta enfermedad antes de consumar el acto sexual.

A pesar de que en teoría podría parecer algo sencillo, la verdad es que esta medida colabora con la estigmatización, discriminación y mal trato de las personas que padecen la enfermedad. En caso de que encontren culpable al individuo, estará sujeto a la sección del código penal que maneja los casos de agresión sexual.

De hecho, cuando el caso de la no revelación de la patología aparece, no solo se lo considera parte de esta área. En realidad, las nuevas políticas estiúlan que dicha “agresión” tiene agravantes. Ello incluso cuando en realidad la enfermedad no ha sido transmitida. Debido a esto, incluso cuando la situación ha sido leve, las personas pueden verse sometidas a penas graves como pasar varios años o toda una vida en prisión, así como también terminar registrados como “Agresores sexuales” por el resto de su vida.

Para estos momentos, millones de personas en el mundo se encuentran infectadas con VIH. No obstante, solo aquellos habitantes de Canadá deben vivir con el miedo de ser penalizados por una condición que no pueden cambiar.

Las mujeres con VIH son las más afectadas

Varios estudios realizados en los últimos años en el país canadiense como el de la profesora Saara Greene publicado en Journal of Culture, Health & Sexuality abordan el tema de la criminalización del VIH para entender qué efecto real tienen estas políticas en las personas. Específicamente, han podido notar que las mujeres suelen ser las más afectas y que estas medidas pueden ser más dañinas que la propia enfermedad.

Un ejemplo de esto es la dificultad para estas a la hora de salir de relaciones problemáticas o abusivas. El hombre, con solo declarar que ella no le reveló que tenía VIH podría lograr que la metieran a la cárcel y bajo este tipo de amenazas pueden mantenerlas retenidas en una relación dañina.

Asimismo, el Código Penal de Canadá tampoco toma en cuenta situaciones extraordinarias o atenuantes en estos casos. Por ello, incluso cuando los atacantes agreden sexualmente a una mujer, si ella no revela que tiene VIH, podría terminar en un juzgado acusada del mismo crimen que sus violadores.

Por si fuera poco, los estudios también han revelado que esta medida genera miedo entre las portadoras de la enfermedad. Como consecuencia, las mujeres sienten que solo les queda una opción: evadir el diagnóstico. De este modo, incluso cuando tienen sospechas de la existencia del virus, pueden evitar la posibilidad de que las juzguen por ello.

Esto debido a que, según la ley, si la persona no tenía conocimiento de su enfermedad, no puede ser procesada penalmente. Debido a este tipo de acciones, la cantidad de individuos que pueden recibir los tratamientos adecuados disminuyen. Todo ello, porque al no recibir el diagnóstico, tampoco pueden calificar para tratar una enfermedad que a la larga puede ser mortal.

Estas son las nuevas recomendaciones para la legislación

En vista de todas estas fallas dentro del Código Penal actual, se han hecho algunas recomendaciones con la finalidad de evitar que se sigan cometiendo injusticias con esta parte de la población. Primeramente, establecen que debería existir solo una normativa general por la que se manejara todo el país y no solo algunos estados.

Luego, establecen que es necesario crear una nueva sección del Código Penal que se dedique directamente a los casos de VIH y su revelación o no. Esto para evitar que se juzgue a estas personas por delitos graves que no han cometido. Finalmente, en esta área deberían establecerse excepciones para cuando el intercambio sexual no haya presentado un verdadero riesgo de contagio. Entendiéndose esto como las oportunidades en las que se utilizó adecuadamente un preservativo, cuando se realizó sexo oral o cuando el compañero sexual tomó la medicación preventiva necesaria antes del acto.

Para este momento, ya por lo menos 200 personas en Canadá fueron juzgadas por esta situación y condenadas como agresores sexuales. Otra de las recomendaciones nuevas es que se revisen todos los casos pasados según los nuevos criterios para determinar la verdadera gravedad de la situación. Todo ello bajo la afirmación de que, en realidad, los casos de contagio intencional son tan raros como escasos.

Aún queda mucho camino por recorrer

Con todo lo mencionado, es fácil ver que la legislación canadiense está haciendo intentos por mejorar y tratar estos casos de forma más adecuada. No obstante, aún falta mucho para poder alcanzar esta meta satisfactoriamente.

En realidad, aún existen muchos movimientos como WATCH y CHIWOS que buscan no solo demostrar la injusticia de la situación, sino de que de hecho ni siquiera debería ser manejada por el Código Penal. Alegan que, como es una condición médica, debería tratarse como un problema social y de salubridad, no como un crimen.

Referencias:

How women living with HIV react and respond to learning about Canadian law that criminalises HIV non-disclosure: ‘how do you prove that you told?’: https://doi.org/10.1080/13691058.2018.1538489

The case for expanding access to highly active antiretroviral therapy to curb the growth of the HIV epidemic: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(06)69162-9/fulltext

Antiretroviral Prophylaxis for HIV Prevention in Heterosexual Men and Women: DOI: 10.1056/NEJMoa1108524