Semanas atrás, reseñamos una serie de animales que se dieron a conocer gracias a historias fantásticas y antiguas que pocas personas pudieron corroborar en aquellos tiempos, pero que resultaron ser reales.

Entre ellos, se encuentran los narvales, enormes mamíferos marinos que se han ganado el título de “unicornios del mar”. Curiosamente, estos resultaron mucho más reales que los míticos unicornios con forma de caballo.

Aun a pesar de los avances científicos de nuestra época, gran parte de nuestro planeta sigue inexplorada. El mejor ejemplo lo constituyen los océanos y todo lo que se aloja dentro de ellos sigue siendo prácticamente un misterio para la humanidad, y el descubrimiento de los narvales figura como un hito curioso en este contexto.

El unicornio del Ártico

Su colmillo fue vendido durante años como un cuerno de unicornio, hasta que se dio a conocer como especie.

Habiendo hablado de su enorme colmillo en la cabeza, ya muchos se habrán imaginado a un enorme pez con un cuerno. Y no están para nada equivocados, aunque conviene destacar otros rasgos de este curioso animal.

En primer lugar, su gran tamaño. Los narvales machos pueden llegar a medir unos 4,6 metros de largo y pesar cerca de 1.590 kilogramos, por lo que no estamos nada equivocados al imaginar un animal gigantesco. En cambio, las hembras son mucho más pequeñas, y suelen medir solo 4 metros de largo y no exceder 910 kilogramos de peso.

El colmillo es un rasgo distintivo de los machos narvales. Consiste en un diente largo y recto, que puede llegar a crecer hasta 3 metros fuera de su boca, según el Polar Science Center de la Universidad de Washington. Aunque se sabe que cerca del 15 por ciento de las hembras también cultivan este colmillo.

Pero a pesar de considerarse ballenas dentadas, los narvales en realidad no tienen dientes que funcionen como tal. Los machos cuentan con dos dientes que rara vez sobresalen simultáneamente: el canino derecho, que permanece en el cráneo y nunca crece, y el canino izquierdo, por el cual es conocido. Este sale de las encías en forma de espiral en sentido antihorario.

En ambos sexos, sus cabezas son redondas y relativamente pequeñas en comparación con otros cetáceos. Las aletas también son cortas y redondas, y exhiben una cresta corta a lo largo de la espalda en lugar de una aleta dorsal, mientras que su aleta caudal es convexa.

El colmillo del narval es más que una herramienta para sobrevivir

Más que una herramienta para sobrevivir, el colmillo del narval parece ser una característica sexual y un órgano sensorial.

La historia de los navales se remonta a la Edad Media, cuando muchos comerciantes empezaron a vender colmillos que supuestamente pertenecían a los míticos unicornios. Al tratarse de una criatura nunca vista, estos se hicieron muy populares en el mercado y fueron un objetivo muy lucrativo para entonces.

Pero con el tiempo se supo que estos en realidad no eran colmillos de unicornios, sino que estos pertenecían a un animal marino gigante que fue denominado narval (Monodon monoceros).

El hecho es que este colmillo ha llamado la atención de la ciencia durante un largo tiempo, por lo que existen unas cuantas teorías que intentan explicar su funcionalidad en la fisionomía de esta ballena.

Una sugiere que el colmillo es una herramienta de supervivencia. Esta parece la teoría más lógica que puede surgir en la mente de un humano, habituado a las armas, cuando ve a un narval. Este extraño y largo diente, similar a una flecha o una espada, podría servirle a los narvales a la hora de romper el hielo de la superficie y salir del agua, para buscar alimento cavando en el fondo marino o simplemente cazar los peces de los que se alimente.

¿Pero qué pasa con las hembras? Los narvales femeninos no tienen colmillos e igual pueden sobrevivir, incluso llegando a ser más longevas que los masculinos. En vista de ello, la teoría de que es una herramienta de supervivencia ha sido descartada, y en su lugar se ha empezado a pensar que es más bien una característica sexual. Esta incluso podría servir como un atributo entre los machos que podría hacerlos destacar como mejores prospectos ante las hembras.

Sin embargo, un equipo de investigadores se propuso investigar a fondo este colmillo y publicó un artículo científico en la revista The Anatomical Record en 2014 que revela que este podría ser un órgano sensorial.

El colmillo está repleto de terminaciones nerviosas sensibles, y gracias a ello, el narval puede detectar cambios en su ambiente, como fluctuaciones en la temperatura y el grado de salinidad del agua que le circunda.

Glotones pero previsivos

Los narvales suelen comer más durante el invierno para evitar competencias con otras ballenas durante el verano.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) asegura que los narvales viven en el Océano Ártico y alrededor de las costas de Canadá, Groenlandia, Noruega y Rusia. A pesar de su carácter misterioso, no siempre se mantienen ocultos. Estos pueden verse en las costas de dichas zonas durante los meses del verano, y también durante durante el invierno pero en mar adentro.

Y como es de esperar, su alimentación está fuertemente influenciada por el entorno en que viven. Los narvales suelen comer el pez Halibut o pez de mantequilla (Hippoglossus hippoglossus) de Groenlandia, así como el bacalao polar y ártico y camarones, y en uno que otro momento complementan con huevos de lobo, capelán y patín.

Hablando de su alimentación, conviene acotar cierta previsión en su personalidad. Los narvales tienden a comer más durante el invierno en comparación con su ingesta veraniega. Esto quizás para liberarse de preocupaciones por la competencia con otras especies de ballenas del Ártico que, en su lugar, comen más durante el verano que en el invierno.

Buceadores hábiles y resistentes a la profundidad

Los narvales son ávidos buceadores, y se ha confirmado que pueden nadar a profundidades de al menos 1,500 metros, alcanzando lugares en los que no hay iluminación alguna y la presión del agua excede los 2,200 psi (150 atmósferas), según Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Y han demostrado ser bastante hábiles en las aguas profundas, pudiendo permanecer dentro de ellas durante un tiempo aproximado de 25 minutos por cada inmersión, en promedio, lo que denota resistencia. Su técnica consiste en conservar el oxígeno durante sus prolongadas inmersiones y dirigirlas a sus órganos y músculos más vitales cuando sea requerido.

Por supuesto, los narvales están preparados físicamente para ello. Cuentan con pulmones de gran tamaño, una caja torácica flexible y altas concentraciones de mioglobina en su sangre, una molécula presente en los músculos que se une con el oxígeno.

Quizás no tan solitarios

Los narvales son criaturas en esencia solitarias, sin embargo, esto no los limita en su supervivencia ni reproducción. Respecto a ello, podemos citar un ejemplo bastante curioso sobre el cual hablamos hace algunos meses.

Entre 1986 y 1987 se encontraron tres ballenas bastante raras en la Bahía Disko del oeste de Groenlandia. Una de ellas exhibía características físicas peculiares que parecían pertenecer a dos especies distintas de ballenas: narvales y belugas.

Los investigadores realizaron pruebas de ADN partiendo del cráneo de un especímen y encontraron que este, en efecto, era un híbrido masculino descendiente de una madre narval y un padre beluga, el único descubierto hasta ahora.

Así también, en 2016 se observó un narval perdido que nadaba en las aguas de del río San Lorenzo (Canadá), ubicado a más de 1.000 kilómetros de su hábitat natural. Lo curioso de ello fue que este parecía haber sido adoptado por una familia de ballenas beluga, lo que sugiere que ambos grupos parecen poder establecer relaciones armónicas en ambientes comunes.

Estado de conservación de los narvales

Los narvales son habitantes reconocidos del Ártico, y ante los recientes cambios que ha empezado a experimentar la zona como resultado del cambio climático, es probable que estos se vean afectados.

Las temperaturas del Ártico se han elevado de manera significativa en los últimos años, causando que el hielo se descongele y se integre con el océano, aumentando así el nivel de estos.

Pero los efectos del derretimiento del hielo van mucho más allá de eso. Estos dejan un espacio que hace más fácil el tránsito de barcos y, por consiguiente, un aumento de la actividad humana en la zona, a la cual los narvales son especialmente vulnerables.

Acostumbrados a su calma, los narvales pueden exhibir una respuesta de miedo bastante extrema en comparación con otros animales, lo cual fue confirmado en un estudio publicado en la revista Science en 2017. El problema es que esta respuesta, a nivel fisiológico, puede tener efectos negativos sobre su salud.

Efectos del ruido en el entorno narval

Así también, el aumento de la actividad humana podría aumentar las colisiones y generar mayor ruido. De manera similar a otras ballenas, los narvales tienen un sentido de la audición bastante sensible que les permite comprender e integrarse en su entorno.

De aumentar los niveles de ruido en este, estos individuos podrían interferir con su capacidad para escuchar y comunicarse con sus vecinos, confundirlos e incluso interferir en la búsqueda de alimento o la evasión de depredadores.

Una especie de “menor preocupación” según la UICN

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), una organización internacional encargada de la conservación de los recursos naturales, estima que hay alrededor de 123,000 individuos maduros divididos en 12 subpoblaciones dentro del Ártico.

En 2008, la especie fue ubicada en la lista roja de la UICN como “casi amenazada”, por diferentes causas, dentro de las cuales destaca la caza, que se realiza de manera controlada, por parte del pueblo inuit en Canadá y Groenlandia (Dinamarca). Los narvales son frecuentemente consumidos por estos indígenas por su alto suministro de carne y grasas, necesarias para sobrevivir las condiciones de frío extremo, así como para el comercio de su colmillo.

Pero a pesar de ello, en su lista de 2018, la UICN considera al narval como una especie de “menor preocupación”, lo que implica que no se encuentra bajo alguna amenaza significativa en la actualidad.

Referencias:

Narwhal FAQ. http://psc.apl.uw.edu/rp/laidre/narwhal-faq/

Sensory ability in the narwhal tooth organ system. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ar.22886

Unicorn of the sea: Narwhal facts. https://www.worldwildlife.org/stories/unicorn-of-the-sea-narwhal-facts

Narwhal. https://www.iucnredlist.org/species/13704/50367651