Una investigación realizada la Universidad de California en San Francisco estudió la relación entre la depilación del vello púbico y el contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS) a finales de 2016.

Para ello, reunieron información de más de 7,500 personas sobre el cuidado de su vello púbico y el padecimiento de alguna de este tipo de enfermedades. Encontraron que, en comparación con las personas que nunca se retiraron el vello, las personas que se lo quitaban, en efecto, tenían un 80 por ciento más de probabilidad de reportar alguna ETS en algún momento de sus vidas.

Dicho estudio fue publicado en la revista Sexually Transmitted Infections y sirvió como sustento para que dermatólogos e infectólogos en todo el mundo recomendaran no retirar el vello que crece en las zonas íntimas.

Pero es necesario mencionar que, en aquel mismo momento, los investigadores reconocieron que a pesar de existir este vínculo, su trabajo no podía asegurar que la depilación fue la causa directa del mayor riesgo de contraer ETS.

Ahora otro equipo de investigadores ha obtenido resultados totalmente contrarios en una nuevo estudio publicado en la revista PLOS ONE. Retirarse el vello público puede no aumentar el riesgo de contagiarse alguna ETS.

Los  depiladores “extremos” no son más propensos a ETS

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A pesar de sus limitaciones, el estudio actual tiene un punto a su favor en comparación con el anterior por considerar la frecuencia de las prácticas sexuales entre las mujeres encuestadas.

El equipo reunió información de más de 200 estudiantes universitarios que se sometieron a pruebas de ETS para clamidia y gonorrea, siendo estas dos de las enfermedades de transmisión sexual más comunes en los Estados Unidos.

Así también, les preguntaron sobre sus prácticas de cuidado del vello púbico, como la frecuencia y el método que utilizaban para ello. Clasificaron como “extremos” a aquellos que lo eliminaron todo al menos una vez a la semana durante el año pasado, o más de seis veces en los últimos 30 días.

Como es de esperar en nuestra época anti-vellos, casi todos los participantes de la encuesta informaron que se habían arreglado el vello púbico en algún momento de sus vidas, y la mayor parte de ellos solía hacerlo con una rasuradora.

En cuanto a la categoría mencionada, más del 50 por ciento había retirado todo su púbico al menos semanalmente. Una cantidad menor de participantes representada por el 18 por ciento informó haberlo eliminado por completo también al menos unas seis veces en el último mes.

Pero a pesar de este hábito tan extendido entre los jóvenes encuestados, apenas el 10 por ciento de las mujeres obtuvieron un resultado positivo en las pruebas clamidia o gonorrea. Sin embargo, los investigadores no pudieron constatar que los “extremos” fueran más propensos a contagiarse con estas enfermedades que aquellos que no solían rasurarse el vello.

“En resumen, la preparación del vello púbico fue casi universal (98.1 por ciento) en nuestra muestra, lo que es consistente con las estimaciones previas de la prevalencia del arreglo entre los individuos en edad universitaria. Sin embargo, en contraste con estudios anteriores, no encontramos asociación entre el aseo frecuente y la prevalencia de ETS”.

Estos hallazgos contradicen los obtenidos por el estudio previo descrito al principio, que vinculaba la depilación frecuente con un mayor riesgo de contraer varios tipos de ETS. Pero tal parece que no ha convencido a la comunidad científica, probeblamente porque está basado en autoinformes de diagnósticos de ETS, en lugar de diagnósticos que se confirmaron con pruebas de laboratorio como en este nuevo trabajo.

Ahora bien, la investigación actual es bastante pequeña, y todas las mujeres encuestadas provenían de una sola universidad en el Medio Oeste y apenas una pequeña porción de ellas se había contagiado con alguna ETS.

A pesar de lo prometedores que suenen estos resultados para las fanáticas de la depilación, lo cierto es que aún debe repetirse con poblaciones más grandes y diversas para garantizar que aplique también para ellas. Por el momento, para evitar el contagio de ETS, los consejos básicos siguen siendo los mismos: evitar la promiscuidad y usar preservativos de la manera correcta.

Referencias:

Association between pubic hair grooming and prevalent sexually transmitted infection among female university students. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0221303