Se ha demostrado ampliamente que el consumo frecuente de refrescos endulzados con azúcar puede conducir al aumento de peso y a la obesidad. En el año 2010, se estimó que la carga mundial de enfermedades cardiovasculares asociadas a la adiposidad, cánceres y diabetes tipo 2 asociados al consumo de refrescos endulzados con azúcar era de 184.000 muertes.

La respuesta de los fabricantes fue reformular estas bebidas sustituyendo la azúcar por edulcorantes bajos o sin calorías; sin embargo, sus implicaciones fisiológicas y de salud a largo plazo son en gran parte desconocidas.

Ni una ni la otra

En este sentido, los resultados de una reciente investigación demuestran que el consumo de refrescos está asociado con una mayor mortalidad entre la población. Las bebidas con azúcar y edulcorantes resultaron ser dañinas: la primera aumentó el riesgo de muerte por enfermedades del sistema digestivo y la segunda por enfermedades cardiovasculares.

Los investigadores estudiaron el efecto que estas bebidas tienen en la salud.

Para evaluar los peligros de consumir refrescos con azúcar o edulcorantes añadidos, un equipo internacional de investigadores recopiló información de 451.743 residentes de diez países europeos entre los años 1992 y 2000; ninguno de los participantes tenía cáncer, enfermedad cardiovascular o diabetes.

Los participantes proporcionaron datos sobre su dieta y, en particular, sobre el consumo de bebidas dulces sin alcohol: carbonatadas y no carbonatadas con azúcar o edulcorante y jugos envasados.

Durante un promedio de 16 años de seguimiento, se registraron 41.693 muertes. Se observó un aumento de la mortalidad entre los que informaron consumir al menos dos vasos de bebidas no alcohólicas dulces, en comparación con los que bebieron menos de un vaso al mes.

Entre los consumidores de bebidas con azúcar, el riesgo de muerte fue mayor en un 8 por ciento, y entre aquellos que prefirieron bebidas con edulcorantes, el riesgo de muerte se estableció en un 26 por ciento.

Asociaciones observadas

En cuanto a las causas individuales de muerte, los científicos lograron encontrar una correlación entre el consumo de bebidas con edulcorantes y enfermedades cardiovasculares, mientras que las bebidas con azúcar se relacionaron a enfermedades del sistema digestivo. Con respecto al cáncer, el consumo total de refrescos sólo se asoció positivamente con muertes por cáncer colorrectal.

El consumo frecuente de refrescos endulzados con azúcar puede conducir al aumento de peso y a la obesidad.

En general, no hubo diferencias notables entre los países, por lo que las asociaciones fueron similares entre los 10 países europeos. A pesar de que los investigadores ajustaron el índice de masa corporal, los hábitos de fumar y otros riesgos, y las asociaciones observadas permanecieron.

Al reflexionar sobre los hallazgos, los autores señalan que los resultados no significan que los refrescos causen la muerte prematura, porque existen otros factores podrían estar detrás de las asociaciones observadas.

No obstante, los resultados de este estudio parecen apoyar las medidas de salud pública en curso para reducir el consumo de refrescos.

Referencia: Association Between Soft Drink Consumption and Mortality in 10 European Countries. JAMA Internal Medicine, 2019. https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2019.2478