Los opioides son potentes medicamentos que son recetados para el control del dolor, pero también pueden conducir a la adicción y a sobredosis potencialmente mortales si no se toman con cuidado.

Los médicos, los encargados de formular políticas y los investigadores cada vez más se esfuerzan en encontrar formas de disminuir el uso de opioides, y con ello disminuir el riesgo de casos de sobredosis, los cuales han aumentado considerablemente en la última década.

Un problema desafiante

Para muchas personas que abusan de los opioides, el problema comienza con las recetas de opioides de sus médicos para aliviar el dolor derivado de intervenciones quirúrgicas.

Los opioides son potentes medicamentos que son recetados para el control del dolor.

Si bien muchos esfuerzos se centran en el manejo del dolor crónico, el uso de opioides en pacientes quirúrgicos presenta un problema particularmente desafiante que requiere que los médicos equilibren dos intereses en competencia: manejar el dolor agudo en el período postoperatorio inmediato y minimizar los riesgos del uso persistente de opioides después de la cirugía.

En este sentido, investigadores de la Universidad de Emory han encontrado que dar a los pacientes menos opiáceos después de la cirugía y educarlos sobre las opciones de alivio del dolor, puede ayudar a reducir las probabilidades de que los pacientes desarrollen adicción a narcóticos postoperatorios.

La edad promedio de los pacientes en el estudio fue de alrededor de 20 años, lo que es significativo, ya que minimizar la exposición de los adolescentes y jóvenes a los opiáceos y a los analgésicos después de una cirugía es un paso en la dirección correcta en los esfuerzos por reducir la epidemia de opioides.

Protocolos de fácil implementación

Los investigadores creen que hay un componente psicológico influyente. Parece que explicar a los pacientes antes de la cirugía que deben tomar analgésicos narcóticos solo si su dolor es intolerable hace la diferencia. Luego, después del procedimiento, cuando se les recomienda que tomen menos narcóticos, lo hacen.

En muchos casos, el problema comienza con la prescripción de opioides para el alivio del dolor postoperatorio.

Una conclusión clave del estudio, expresan los autores, es reducir a la mitad la dosis de opioides para pacientes postoperatorios, una práctica que ya está en marcha.

En complemento, hay una serie de protocolos de fácil implementación que pueden generar un beneficio en este sentido, incluyendo que los pacientes y sus familias tengan una comprensión y expectativas claras sobre el manejo del dolor posquirúrgico, asegurarse de que un paciente tenga muchos líquidos y carbohidratos, usar un bloqueo nervioso durante la cirugía y animar al paciente a levantarse y caminar dentro de un día después de la cirugía.

Estas medidas para limitar el uso de opioides postoperatorios pueden ayudar a disminuir la morbilidad y la mortalidad resultantes de los eventos adversos relacionados con estos fármacos narcóticos.

Referencia: Association Between Quantity of Opioids Prescribed After Surgery or Preoperative Opioid Use Education With Opioid Consumption. JAMA Network, 2019. https://doi.org/10.1001/jama.2019.6125