Podríamos pensar que la edad y la experiencia hacen a las personas más previsivas. Así puede que estén más preparados para afrontar situaciones difíciles, ya sea repentinas o anunciadas.

De hecho, la mayoría de las personas mayores de 50 años asegura estar preparada para desastres naturales y situaciones de emergencia, por ejemplo. Sin embargo, un equipo e investigadores ha decidido comprobarlo en una encuesta y encontraron que en realidad ocurre todo lo contrario.

Los investigadores del Instituto de Política e Innovación en Salud de la Universidad de Michigan hicieron una encuesta a más de 2,200 adultos en la que les preguntaban sobre su preparación para afrontar diferentes tipos de emergencias.

Tres cuartos de los encuestados había experimentado al menos una situación de emergencia importante en su vida. A pesar de ello, menos de un tercio de ellos ha reunido un kit de emergencia con medicamentos básicos para abordar una emergencia en el hogar, o para llevarlos consigo durante un desalojo.

Apenas una cuarta parte de los encuestados que deben operar equipos médicos eléctricos cuenta con una fuente de alimentación adicional en caso de que la primera falle, lo cual sugiere un arraigada falta de previsión.

De hecho, la desinformación sobre emergencias también es bastante grande, considerando que menos de la mitad de los encuestados se ha inscrito en los sistemas de alerta de emergencia que ofrecen sus localidades.

Así pues, es probable que las personas mayores no tengan instrucción alguna sobre las medidas clave para garantizar su bienestar en caso de un problema climático, cortes de energía prolongados, órdenes de evacuación o simplemente proteger su salud ante algún evento como emergencias de salud pública.

Comunicación deficiente con sus cuidadores

Apenas un 40 por ciento de los adultos mayores encuestados a hablado con sus cuidadores familiares sobre sus necesidades de preparación para emergencias.

Sue Anne Bell, investigadora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Michigan y colaboradora en esta encuesta, indica que uno de los pasos más fundamentales para que un adulto mayor se prepararse para situaciones de emergencia es informar a sus seres queridos o sus cuidadores sobre ello.

Esto es, consultar o informar sobre lo que se debe hacer en ciertas situaciones y, por consiguiente, lo que se necesita para actuar de la forma correcta cuando corresponda. Bien sabemos que conforme avanzamos en edad, el cuerpo se deteriora y surgen problemas de salud que merecen tener medicinas o equipos especiales en casa.

Sin embargo, los resultados también fueron desalentadores en este aspecto. Apenas el 40 por ciento de los adultos mayores de la encuesta han tenido este tipo de conversaciones con sus seres queridos.

A propósito de ello, Alison Bryant, también involucrada en la investigación, señala que para los cuidadores familiares que atienden a adultos mayores “la preparación para desastres naturales es particularmente importante“. De modo que estos resultados indican un vacío en este aspecto.

¿Cómo se preparan los adultos mayores para las emergencias?

Ahora bien, no todo es malo. También se encontraron puntos fuertes entre los adultos mayores encuestados. Por ejemplo, el 82 por ciento afirmó tener a la mano un suministro de medicamentos para una semana, y el 72 por ciento aseguró tener otros suministros de salud para el mismo periodo. Según los expertos, contar con un respaldo de medicinas para una semana es lo más recomendable.

En lo que respecta al suministro de alimentos y agua, los resultados fueron buenos, pero no tan altos dada la importancia de estos recursos. Un poco más de la mitad de los encuestados indicó que tenían a la mano dichos suministros para una semana. Así también para otras herramientas como cargadores de teléfonos celulares y radios que no requieren electricidad para funcionar.

Otro punto fuerte fue el del transporte, sobre el cual casi todos los encuestados afirmaron tenerlo disponible en caso de necesitar abandonar sus hogares. En cambio, el tema del alojamiento fue mucho más limitado, y una de cada cuatro informó que pagar un lugar para quedarse durante una semana era un verdadero reto.

Las condiciones financieras también son un factor a considerar en la preparación para situaciones de emergencia. El ahorro sigue siendo indispensable para poder cubrir cualquier evento imprevisto.

Ahora bien, todos estos resultados nos llevan a una conclusión: no solo los adultos mayores deben formarse para afrontar imprevistos, sino también sus seres queridos, quienes deben brindar apoyo en la atención y la obtención de los recursos necesarios para ello. A partir de ello, los profesionales del área pueden modificar los actuales programas de preparación para emergencias y concienciar a la población al respecto.

Referencia:

Many older adults aren’t fully prepared for emergency situations, poll finds. https://news.umich.edu/many-older-adults-arent-fully-prepared-for-emergency-situations-poll-finds/