Resulta difícil no reconocer que los elefantes son criaturas fascinantes de diseño funcional. Este nivel de desarrollo fue el resultado de un proceso evolutivo que comenzó hace unos 60 millones de años.

Fue en ese momento que los condilartros (mamíferos herbívoros) se convirtieron en ungulados (palabra latina para “provisto de pezuñas”) de los cuales surgieron 5 grupos: epactocyon (animales con pezuñas hendidas o incluso dedos en las patas), cetáceos (ballenas y delfines), phenacodonta (caballos, tapires y rinocerontes), meridungulados (ya extintos) y penungulados, al cual pertenecen los hiracoideos, los sirenios y los proboscídeos.

Capaces de sobrevivir

“Proboscidea” es una palabra griega que significa “tener una nariz”. Se han identificado más de 350 proboscídeos que existieron en los últimos 50 millones de años. Los antepasados del elefante moderno ocuparon una variedad de ambientes extremos, incluyendo desde las selvas tropicales hasta los desiertos en altitudes bajas y altas.

El elefante asiático está más estrechamente relacionado con el mamut extinto que con el elefante africano.

Con la excepción de Australia y la Antártida, los proboscidianos han habitado con el tiempo en todos los continentes de la Tierra. Con la excepción de 3 especies, todos los proboscídeos están ahora extintos, dejando solo al elefante asiático, el elefante africano de la sabana y el elefante africano del bosque.

Uno de los factores determinantes de la desaparición de la mayor parte de los proboscídeos, es que cuanto más especializado es un género particular de animales, es más probable que se extingan en períodos de cambio climático y ambiental dramático.

Las dos especies de elefantes africanos y asiáticos sobrevivientes tienen una amplia gama de atributos que les dan la capacidad de sobrevivir e incluso prosperar en condiciones ambientales extremas.

Antepasados

La familia Elephantidae es la raíz de donde provienen el mamut, el elefante asiático y el elefante africano. Curiosamente, el elefante asiático está más estrechamente relacionado con el mamut extinto que con el elefante africano.

De las 350 especies de proboscídeos que existieron solo quedan tres: el elefante asiático, el elefante africano de la sabana y el elefante africano del bosque.

Los primeros miembros conocidos de la orden Proboscidea son los moeritheres, una criatura del tamaño de un cerdo que vivió en el norte de África entre 55 y 60 millones de años atrás. Un poco más tarde, los paleomastodones, que existieron hace 40 a 25 millones de años, se ramificaron y fueron los primeros descendientes conocidos del linaje que dejaron a las tres especies actuales de elefantes.

Curiosamente, el mamut, el elefante asiático y el elefante africano se originaron en África, pero fue solo el elefante africano el que terminó quedándose en el continente y evolucionó hacia el animal que hoy conocemos únicamente en África.

El mamut se extinguió hace tan solo 5.000 años y los registros fósiles indican que la caza indiscriminada por parte del hombre fue un factor crucial de su desaparición, así como el calentamiento global que se registró en ese periodo.

Referencias:

The evolution and phylogeography of the African elephant inferred from mitochondrial DNA sequence and nuclear microsatellite markers. Proceedings Biological Sciences, 2002. https://doi.org/10.1098/rspb.2002.2070

Evolutionary history of the elephant. Science, 1969. https://doi.org/10.1126/science.164.3886.1366