Hablar de la crisis económica de 2008 es mencionar un fantasma que se llevó buena parte del status quo y de la confianza en las instituciones financieras. Algunos expertos estiman que este fantasma podría estar rondando de nuevo la economía actual por razones que explicaremos más adelante, pero vale la pena preguntarse qué ocurría con el sector tecnológico en caso de que vuelva a atacar una nueva crisis financiera.

Para entender primero de qué estamos hablando y lo grave que fue la recesión que impactó al mundo entero a finales de la primera década del nuevo milenio, debemos hacer un breve repaso de lo que fue la crisis financiera de 2008.

El peor evento económico desde la Gran Recesión de 1929

La imágenes que inundaron los portales noticiosos y periódicos eran muy similares: las casas de bolsa sumergidas en el pánico ante la crisis financiera de 2008. Getty Images.

Si nos vamos a las noticias de hace casi diez años, tal vez recordemos imágenes de Wall Street y del resto de casas de bolsas en Estados Unidos con absoluto pánico por la caída sin frenos de la economía que estaba ocurriendo frente a sus ojos.

La recesión fue una consecuencia de la explosión de la burbuja inmobiliaria que hizo que los precios de los inmuebles cayeran en un 31.3%. ¿Qué fue la burbuja inmobiliaria? Fue un fenómeno que comenzó a gestarse desde 2006 –año en que se comenzaron a ver las primeras señales de esta inminente crisis– en el que los precios de los inmuebles cayeron por lo que pensaron los agentes inmobiliarios que sería una estabilización del mercado.

Según reseñan algunos medios, en realidad se trató de una saturación del mercado ocasionada por la cantidad de créditos que las instituciones bancarias estaban otorgando para el momento, hasta el 100% y más del valor de los hogares a los compradores.

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A simple vista podía parecer como una gran ayuda para los compradores, haciendo más accesibles las inversiones en inmuebles, no obstante, instituciones financieras como los fondos de inversión eran dueños de hipotecas respaldadas por valores o títulos que a su vez tenían derivados como bienes corporativos y fondos de pensión.

Y para cuando los bancos decidieron disminuir el valor de las hipotecas para venderlas en lotes o pedazos, pagar estos derivados se hizo una tarea inevitablemente imposible. Ahora bien, ¿cómo es que ninguna institución respondiera por este dinero? Pues, inicialmente, la compañía tradicional de seguros, American International Group, tenía un producto llamado “permutas de riesgo crediticio” cuyo objetivo inicial era proteger estos fondos.

Cuando los agentes inmobiliarios pensaron que la caída de los precios se debía a una estabilización, en realidad era el resultado de la saturación del mercado por la cantidad de créditos otorgados por los bancos a los compradores, algunos por el 100% del valor del inmueble.

Sin embargo, cuando los derivados de las hipotecas perdieron su valor, la compañía no fue capaz de pagar estas permutas, puesto que no tenía la liquidez suficiente. Ante este escenario, los bancos tenían que absorber todas las pérdidas ocasionadas, lo cual generó una absoluta desconfianza en el mercado, poniendo en pausa todo tipo de crédito o préstamo.

Fue tal el nivel de la crisis que ni siquiera la Reserva Nacional de Estados Unidos pudo inyectar la suficiente liquidez a los bancos para pagar estos créditos. Como consecuencia principal vimos que el mundo entero se vio afectado por la falta de crédito, muchas empresas fueron nacionalizadas en algunos países para evitar que se “contaminaran” más con la crisis.

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¿Y qué pasó con el sector tecnológico?

Ante esta feroz crisis que afectó a empresas en todo el mundo y a básicamente a todos los sectores, cabe preguntarse cómo reaccionó el sector tecnológico, una de las empresas más importantes de las últimas décadas.

Pues, para las empresas tecnológicas la historia fue muy diferente: no sufrieron pérdidas tan graves como el resto de la economía dado que esta industria ya había pasado por su propia crisis a principios del milenio, cuando la burbuja del dot-com reventó. A pesar de no haber estado tan golpeada, no registró un increíble crecimiento, aunque sí logró recuperarse con creces en 2009 cuando finalizó la recesión, logrando un retorno de al menos el 600% de sus ingresos.

Empresas como Facebook lograron sobrevivir a la crisis del 2008.

Sin embargo, no todo resultó tan próspero como parecía, ya que, hacia finales de la década del 2010, la industria tecnológica no ha registrado mayor crecimiento, más bien ha estado en un período de estancamiento que podría agravarse si tomamos en cuenta la guerra comercial de Estados Unidos con China en cuanto a la manufactura de dispositivos, así como el desarrollo de tecnologías como la 5G, que ha sido tan polémica desde sus inicios.

No obstante, cabe destacar el comportamiento tipo péndulo del sector tecnológico que le permitiría salir ilesa en una potencial crisis económica. Ante este escenario, ¿qué ocurría con las empresas tecnológicas si llegase a haber una nueva recesión?

Ante una nueva crisis, ¿quién se salvaría?

De acuerdo con un análisis realizado por Business Insider, esta hipotética burbuja sería muy diferente a la de 2008 para las compañías tecnológicas por sus modelos de negocio que han revolucionado las diversas industrias. Por mencionar ejemplos resaltantes, entre la industria del transporte, específicamente del taxi, saldría vencedora una empresa como Uber –a pesar de sus desaciertos–, dado que para los usuarios resulta más económico tomar un Uber que un taxi en la calle. Mismo caso sucede con la industria hotelera y las grandes cadenas, frente a una compañía como Air BnB.

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De la misma manera sucede con la industria del cine y con el mercado de streaming. Una ida al cine cuesta mucho más que la mensualidad por un servicio de streaming como Netflix que da acceso a miles de películas y series, y ni qué decir de los costos en mantenimiento de software y hardware, que resultan altamente costosos para una empresa frente a tercerizarlo con empresas como Amazon Web Services.

Aquellas empresas tecnológicas que han irrumpido en sectores en los que los productos resultaban naturalmente costosos para los usuarios, como Uber, Air BnB y Netflix, son las que podrían sobrevivir a una nueva crisis financiera.

De hecho, para el medio, una crisis financiera podría ser una oportunidad de oro para que estas empresas la peguen del techo. Tal como ocurrió a principios del milenio con la explosión de la burbuja dot-com y en 2008, las empresas que hoy reinan en la cadena tecnológica, como Google, Salesforce, Facebook y Netflix fueron las que lograron sobrevivir a las dificultades.

Para recordar una triste historia, con la crisis del 2008 también murió una empresa tan popular y tradicional como Blockbuster, cuyo modelo de negocio no sobrevivió a la crisis, terminando de ser sentenciada por una joven e inexperta Netflix que ni pensaba en su modelo de contenido original que hoy la coloca como reina del streaming.

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¿Cuáles no sobrevivirán? Aquellas empresas sobrevaloradas que estén gastando su capital sin ningún tipo de respaldo serán las primeras en desaparecer ante la llegada de una nueva crisis. Pero no el sector tecnológico. Si ha logrado sobrevivir dos fuertes crisis y actualmente se encuentra rediseñando estrategias para crecer, ¿por qué moriría repentinamente con una recesión?

Una posible crisis en puerta

Expertos en la materia apuntan a que sí podríamos estar a las puertas de una nueva recesión económica por algunas señales que no se han visto desde 2008. Como muestra de ello, algunas acciones han venido cayendo precisamente por estas señales que el mercado de los bonos ha estado arrojando. Por ejemplo, los bonos han estado bajando en algunos países, por lo que los inversionistas están pidiendo mayor retorno por el riesgo de invertir a corto plazo en este mercado, lo cual evidencia una falta de confianza en las instituciones, tal como ocurrió en 2008.

Ante esta nueva crisis, las empresas tecnológicas que han estado trabajando por hacer de sus negocios algo sostenible podrían sobrevivir, incluso más empresas tradicionales podrían desaparecer por la falta de reinvención. Sin embargo, el sector tecnológico vive hoy su propia crisis con la manufactura de dispositivos, por mencionar un ejemplo, por la guerra comercial entre occidente y oriente.

Netflix logró desplazar a Blockbuster tras la crisis financiera de 2008 por su innovador modelo de negocio.

Y si en Estados Unidos reventara la crisis, ¿China podría aprovechar para escalar posiciones por sus ganancias? Es probable que no, dada la falta de confianza que han generado las acusaciones de espionaje en sus tecnologías, mencionadas por países de occidente. Lo que sí está por ocurrir es la evolución inevitable del sector tecnológico si quieren recuperar la confianza de sus usuarios, en lo que respecta a la privacidad de sus datos.

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En cuanto a la fabricación de dispositivos, podemos ver que Apple ya ha estado tomando cartas en el asunto, al ver un recorte en las ventas de los iPhone, para el cual están preparando el monstruoso Apple TV Plus, el nuevo servicio de streaming con el que planean generar millones en ganancias como otro competidor en el mercado de streaming, actualmente liderado por Netflix.

¿Tú qué opinas? ¿Las empresas tecnológicas estarían propensas a sobrevivir a una posible crisis económica o morirían en el intento por reinventarse? Cuéntanos en los comentarios.

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