Desde que la humanidad comenzó a trabajar la tierra y dejó de lado el estilo de vida nómada, nos hemos encontrado modificando el paisaje que nos rodea. Cada civilización, a su tiempo y a su modo, empezó a utilizar sus territorios tanto para sembrar alimentos como para criar animales.

Asimismo, hemos construido ciudades donde antes solo había poblados, cambiado el curso de los ríos y hasta hemos rellenado trozos de tierra para que se ajusten a nuestra conveniencia. Con todo ello, en la actualidad ha comenzado resonar con dada vez más frecuencia el impacto ecológico que tenemos y la forma en la que nuestras acciones afectan al planeta.

Actualmente, consideramos que nuestro impacto verdaderamente significativo tuvo su inicio hace un poco más de medio siglo. Sin embargo, esta nueva investigación a través de una recolección masiva de datos provistos por expertos, podría cambiar por completo lo que creemos sobre la huella que hemos dejado en el planeta.

Algunas particularidades sobre el estudio

El encargado de dirigir la investigación fue el arqueólogo e investigador ambiental Lucas Stephens del Centro de Ley y Política Ambiental de Chicago en Illinois. Dentro de sus declaraciones se encargó de recalcar lo que ha hecho único a este estudio al decir que “Este es el primer proyecto de este estilo dentro de la arqueología” y que “Nunca ha habido una síntesis global como esta”.

Durante este, se dividió al plantea en áreas, lo que dio un total de 146 regiones separadas. Luego se pidió la participación de 255 arqueólogos especializados en alguna de estas y ellos respondieron un cuestionario de 80 preguntas. En él, se pedían detalles exactos del momento en el que las sociedades comenzaron con la agricultura, de qué tipo era, por cuánto tiempo la realizaron y en qué magnitud. Incluso, registraron el nivel de seguridad que tenían los arqueólogos por cada pregunta para determinar la confiabilidad de la misma.

Las 711 respuestas fueron analizadas y los resultados de las mismas se publicaron este mes en la revista en línea Science. Allí, la dieron a conocer por el título: “Evaluación arqueológica revela la temprana transformación de la Tierra a través del uso del terreno”.

Una multitud de arqueólogos ayudó con la recolección de datos

Ya hemos dicho que casi 300 arqueólogos participaron en el proceso de recolección de datos. Sin embargo, también vale la pena destacar que luego estos también participaron en el proceso de análisis. Por ello, este estudio masivo de las regiones del mundo contó con la co-autoría de más de 100 arqueólogos.

El Antropoceno podría retroceder miles de años

Los resultados de la investigación reflejan que este proceso de cambio en la tierra podría haber empezado a darse entre 3.000 y 10.000 años atrás. Con ello, la teoría del Anthropocene Working Group (AWG) se ve claramente enfrentada pues esta asevera que las modificaciones ambientales no comenzaron a ser significativas sino hasta la década de los 50.

El Antropoceno se trata de una de las más recientes etapas añadidas a la historia humana. Básicamente, hace referencia al momento en el tiempo en el que la presencia del hombre comenzó a hacer modificaciones marcadas en el ambiente. La aceptación de esta etapa se dio este mismo año por parte de la AWG que considera el inicio de la Era Atómica como el punto que define el comienzo del Antropoceno. Por otro lado, la nueva investigación plantea que esto empezó miles de años atrás, mucho antes de que siquiera existieran las máquinas que pudieran construir las bombas.

Esta fue la reacción del AWG

A pesar de que la AWG no ha refutado totalmente la investigación, se niega a darle un reconocimiento mayor. Para explicar esta decisión, alega que en realidad esta no está señalando nada nuevo.

Sus miembros dicen que, en efecto, la humanidad ha practicado la agricultura por miles de años. Sin embargo, afirman que para considerarla como tal, es necesario que las actividades hayan dejado alguna firma en la roca.

Lastimosamente, no se han encontrado pruebas de ello y el estudio no hace mención a la misma. No obstante, aunque aún no cuente con todos los puntos necesarios, se trata de un primer paso que nos ayudará a entender mejor el impacto que verdaderamente hemos tenido en el mundo.

Referencias:

Archaeological assessment reveals Earth’s early transformation through land use: https://science.sciencemag.org/content/365/6456/897