Si bien existe evidencia que muestra cómo el contexto del lenguaje favorece el bilingüismo y sus positivas consecuencias cognitivas, se ha prestado poca atención al impacto del contexto lingüístico para los monolingües.

Algunos estudios han demostrado que los monolingües son menos homogéneos de lo que se supone, al revelar grandes diferencias individuales en las respuestas electrofisiológicas durante el procesamiento del lenguaje.

Otras investigaciones han demostrado cambios en la lengua materna en el aprendizaje tardío de la segunda lengua, incluso en las primeras etapas del aprendizaje. Críticamente, el aprendizaje puede ocurrir incluso en ausencia de atención o intención de aprender, con una sensibilidad cada vez mayor a los nuevos lenguajes a través de la exposición por sí sola.

Ambiente lingüístico diverso

Los monolingües que viven en comunidades lingüísticamente diversas a menudo escuchan en exceso idiomas que no entienden ni hablan, pero que aun así pueden aprender algo sobre sus sonidos y características.

Para las pruebas los participantes utilizaron un gorro de electroencefalografía que registraba su actividad cerebral.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad de California en Irvine, examinó cómo los hablantes de un solo idioma respondieron neuronal y conductualmente cuando se les presentó un nuevo idioma extranjero, en este caso el finlandés.

Para el estudio, 21 mujeres y 13 hombres de edades comprendidas entre 18 y 35 años que se identificaron como hablantes nativos de inglés, participaron en una serie de lecciones de vocabulario finlandés y pruebas de comprensión mientras usaban un gorro de electroencefalografía que registraba su actividad cerebral.

De los 34 participantes, 18 eran del centro de Pennsylvania, un área en el que el 85,4 por ciento de los residentes son de raza blanca y donde el inglés es el idioma predominante. Los otros participantes provinieron del sur de California, una comunidad lingüísticamente diversa.

Los investigadores realizaron una prueba en la que se les presentó a los participantes 60 palabras finlandesas mezcladas con palabras ficticias que violaban la armonía vocal utilizada en la primera sílaba de las palabras de ese idioma.

Los participantes debía especificar qué palabras pertenecían o no al idioma finlandés. El objetivo de la prueba era verificar si los participantes podían distinguir las faltas de harmonía vocal y el patrón generalizado del finlandés para diferenciar las palabras reales de las inventadas.

Diferencias electrofisiológicas

Los investigadores encontraron que conductualmente ninguno de los grupos fue capaz de hacerlo; sin embargo, pudieron evidenciar una marcada diferencia en los registros electrofisiológicos entre los individuos de Pennsylvania y los del sur de California.

De acuerdo a la investigación, estar expuesto a un ambiente lingüísticamente diverso puede generar beneficios cognitivos.

Los cerebros de los participantes californianos distinguían de manera fiable entre palabras finlandesas no vistas anteriormente pero reales, evidenciadas por una positividad tardía anterior –una onda cerebral que aparece después de medio segundo– que se observa de manera similar en los bilingües.

Al respecto, la investigadora Judith F. Kroll, profesora de ciencias del lenguaje en la UC Irvine y coautora del estudio, puntualizó:

“Los monolingües que viven en contextos lingüísticamente diversos escuchan con frecuencia idiomas que no entienden y pueden absorber información sobre esos idiomas de maneras que conforman sus redes lingüísticas”.

Estos resultados, explican los autores del estudio, muestran que es posible cosechar algunas de las recompensas del bilingüismo con solo estar expuesto a múltiples idiomas.

En tal sentido, considerar las consecuencias del ambiente junto con otras fuentes de variación individual enmarcará una nueva e importante agenda de investigación sobre el lenguaje, el aprendizaje y la cognición.

Referencia: English only? Monolinguals in linguistically diverse contexts have an edge in language learning. Brain and Language, 2019. https://doi.org/10.1016/j.bandl.2019.104644