Para quienes no los conozcan, Aristóteles y Cuauhtémoc –interpretados por Emilio Osorio y Joaquín Bondoni– se convirtieron en todo un movimiento, más que una tendencia, luego de representar la primera pareja homosexual que abiertamente demostraba su amor en la televisión mexicana, hasta el punto de proponerse matrimonio en prime time, lo que sin duda dejó a la comunidad latinoamericana con sentimientos encontrados.

Esta historia de amor que creció de manera inesperada, se convirtió en un éxito en la telenovela ‘Juntos, el corazón nunca se equivoca’ –que en realidad es una historia spin-off de una novela llamada ‘Mi marido tiene más familia’, donde en realidad, “Aristemo”, vio nacer su amor– y, no solo dejó a todos en sus casas pensando sino que además llegó a las redes sociales para dar de qué hablar.

Pero, ¿por qué dan de qué hablar? Muchos podrán decir que esto, en la actualidad, es algo muy normal, y que las “familias” no deberían sentirse horrorizadas o impactadas, sin embargo, si bien no estamos diciendo que haya algo por lo que temer, si debemos recalcar que nada de esto “es normal” dentro de lo que es el universo de las importantísimos novelas latinoamericanas, y, menos, para las producidas en México.

Del humor al amor

Nadie puede negar que los personajes homosexuales siempre han sido el foco de las burlas o de los personajes secundarios en las historia latinoamericanas. O, por ejemplo, si han demostrado que aquellos personajes que muestran tendencias homosexuales son los que se quedarán por fuera de la historia de amor, o, quienes reciben siempre la peor tajada de la torta.

Sin embargo, aunque en un pasado los homosexuales no tenían cabida en las producciones de, por ejemplo, un Canal de las Estrellas o un Televisa, ahora “Aristemo” ha llegado para cambiar las reglas del juego, y, no solo darle un espacio en la televisión a los gays sino darles el más importante: un protagónico.

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Desde ‘Mi marido tiene más familia’, Aris y Temo han tenido que demostrar a la audiencia las realidades de su relación y, en ‘Juntos, el corazón nunca se equivoca’, han cautivado al superar cada obstáculo que se ha pasado por el camino de su historia de amor.

Sin embargo, aunque los personajes han dado en el blanco, creemos que en realidad la importancia del asunto está en que, por fin, la comunidad LGBTQ+ ha conseguido su lugar en la televisión latina, sobre todo con una producción que gira, únicamente, en la pareja conformada por dos hombres.

Por fin ha llegado la inclusión

De acuerdo con Joaquín Bondoni (Temo), desde un principio el foco estaba en “proyectar es a dos personas que están juntos y se aman”, pero, también habría lugar para los conflictos que cualquier pareja homosexual debe enfrentar en el día a día, asimismo, todos los pasos que una relación debe dar, como vivir juntos, estudiar y hasta casarse.

Hasta este momento, ninguna producción estelar había girado en torno a una pareja del mismo sexo. Los homosexuales, como ya comentamos anteriormente, siempre habían sido el foco de las burlas, los ejemplos para “el bullying” y hasta connotaciones negativa dentro de la “herencia familiar”. Por lo mismo, “Aristemo” no solo es un gran paso para la comunidad, sino que también es un antes y un después de las producciones latinoamericanas, donde siempre el final feliz lo protagonizaba la muchacha que recuperó la vista y se enamoró de su doctor. O, la chica pobre que triunfó para vengarse de la mujer que traicionó a su padre, pero resulta que en el camino se enamoró de su hermano.

Decir que la tramoya no era el foco principal de las telenovelas es caer en una falacia, con ‘Juntos, el corazón nunca se equivoca’ el segmento se amplifica y, con suerte, la comunidad podrá contar con más espacio.

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