Desde hace unos cuantos años atrás, el cambio climático ha pasado a ser un tema mencionado en todo el mundo. De hecho, sus efectos pueden llegar a ser tan variados como dañinos para la vida en el planeta.

A pesar de que este fenómeno ha sido ampliamente estudiado, aún no tenemos un conocimiento total de todas las consecuencias que puede causar. Sobre todo debido a que muchas de los efectos futuros de este se mantienen en el plano de las suposiciones e hipótesis.

Sin embargo, la naturaleza en su sabiduría nos ha proveído con un sitio en el cual poder “ver el futuro”. Este se trata del fiordo de Seno Ballena en la Patagonia Chilena. Gracias a esta localidad, es posible tener un campo de pruebas natural que nos mostrará el comportamiento de los océanos en los próximos años.

¿Cómo funciona este laboratorio al aire libre?

A pesar de que esta área ofrece una gran cantidad de ventajas a la hora de llevar a cabo las investigaciones, no se trata de un sitio fácil de alcanzar. De hecho, el viaje de los biólogos marinos Maximiliano Vergara, Marco Antonio Pinto y Maximo Frangopulos duró dos días. Todo mientras eran azotados por los fríos vientos árticos a incluso más de 100 km por hora.

No obstante, el esfuerzo vale la pena dadas las cantidades de información que ofrece el área. Tal como lo dijo el investigador Vergara: “Este lugar es como un experimento en la naturaleza, esto nos permite a todos, sin tener que hacer experimentos en el laboratorio, saber qué es lo que ocurrirá sin tener que imaginarlo”.

En otras palabras, asevera que el espacio permite crear un micro-ambiente que sirve como una muestra de prueba de los océanos. Por ello, los cambios que se encuentran ocurriendo en este momento allí, podrían ser los que se generarían a la larga en el resto de los mares.

En abril del 2018, estos científicos llegaron al área y dejaron una sonda sumergida que recolectó muestras cada 3 horas durante 8 meses. Luego, en enero de este año volvieron al área para recolectar los datos que esta pudo obtener.

De ella, fue posible detectar variaciones en la temperatura, acides y composición del agua. En general, lo más notable fue la escases de algunos componentes como el calcio y el descenso de los niveles de sal y Ph (acides) del agua.

¿Qué consecuencias se han visto en la zona?

Muchas de estas alteraciones en el ecosistema se han dado como una consecuencia directa del constante derretimiento de los polos. A su vez, este último también no ha sido más que un efecto del cambio climático y el aumento de temperaturas por la alarmante cantidad de dióxido de carbono que en la actualidad es liberado al ambiente.

En un principio, es posible ver que los glaciares han comenzado a disminuir en tamaño. Por ello, ahora se están revelando formaciones rocosas que permanecieron ocultas por años.

Debido a lo anterior, grandes cantidades de agua fresca han sido liberadas al fiordo y cambiado lentamente el equilibrio del ecosistema. Un ejemplo de ello es que en número de ballenas de la zona ha disminuido mientras que otras formas de vida como los leones marinos y los delfines ahora proliferan –un hecho inédito ya que antes eran escasos en la zona.

¿Cuáles son los efectos que se podrían producir a largo plazo?

Además de las consecuencias que vemos en la actualidad, los investigadores temen que pronto en el área haya efectos mucho más devastadores. Como un ejemplo de ello se encuentra su miedo de que en ese ecosistema se produzca un fenómeno conocido como marea roja.

Durante este, hay tantos seres vivos en una misma área marina que producen demasiados niveles de dióxido de carbono. Finalmente, esto termina por causar una muerte masiva de las criaturas de la zona por la falta del oxígeno que requieren para vivir.

Por si fuera poco, los cambios en el agua pueden afectar la formación de criaturas como el krill y los cangrejos, que necesitan calcio para endurecer sus caparazones. Los primeros son vitales para la dieta de las ballenas, por ende su falta alteraría su curso natural de crecimiento. Finalmente, los últimos son de gran importancia para la economía de la zona, lo que podría llegar a tener consecuencias muy graves en el mercado del área y la forma en la que se maneja.

La hipótesis es que igual como está ocurriendo en este momento en la Patagonia, podría terminar dándose en el resto del mundo. Por ello, es importante que se comiencen a tomar acciones al respecto. De otro modo, ya no será una sola zona en un fiordo al sur del mundo, sino este último en su totalidad.

Referencia:

Chilean Patagonia: an open-air lab to study climate change: https://phys.org/news/2019-01-chilean-patagonia-open-air-lab-climate.html