Desde que surgió en el año 2013, el virus chikungunya, una enfermedad que se propaga por la picada de mosquitos, ha infectado a millones de personas, provocando fiebre, dolor de cabeza, erupción cutánea y un fuerte y persistente dolor muscular y articular.

En algunos casos, la artritis dolorosa y debilitante dura mucho después de que los otros síntomas se han resuelto. Los investigadores sospechan que el virus o su material genético, en este caso, el ARN, persisten en el cuerpo sin ser detectados, pero no han podido encontrar sus escondites.

Detectando células infectadas

Ahora, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Louis (WUSL), realizó un estudio en ratones cuyos resultados revelaron una forma de detectar células infectadas con el virus chikungunya que sobreviven a la infección.

Los investigadores encontraron el virus en las células musculares y en las células del tejido conectivo de la piel y los músculos, hasta 114 días después de la infección inicial.

Para ello, el equipo de investigación procedió a modificar genéticamente el virus de modo que activa una etiqueta fluorescente dentro de las células durante la infección. Utilizando esta técnica, los investigadores pudieron detectar glóbulos rojos brillantes que aún albergaban ARN viral, meses después de la infección inicial.

Los investigadores teorizan que el ARN viral que subsiste en estas células provoca inflamación crónica, y eso es lo que contribuye a los persistentes síntomas de artritis que aqueja a los pacientes que padecen la enfermedad. Por razones que no están claras, la inflamación no logra eliminar el ARN viral, o al menos no lo hace rápidamente.

Un primer paso

En referencia a los resultados de la investigación, la doctora Deborah J. Lenschow, profesora de medicina y patología e inmunología en la WUSL y coautora del estudio, manifestó:

“Encontramos el virus en las células musculares y en las células del tejido conectivo en la piel y los músculos. Es probable que estas células se hayan infectado dentro de la primera semana que el virus invade el cuerpo, pero lograron sobrevivir. Todavía estaban allí en los músculos y las articulaciones hasta 114 días después de la infección”.

El chikungunya es una enfermedad viral que se propaga por la picada de mosquitos que ha infectado a millones de personas.

Los autores del estudio explican que, si bien los resultados de esta investigación están lejos de traducirse en un tratamiento para ofrecer a las personas, comprender la causa de los síntomas es un importante primer paso, y la técnica desarrollada ha sido una herramienta eficiente para lograrlo.

Es posible utilizar este enfoque para descubrir qué impulsa la inflamación crónica y cómo resolverla. Asimismo se puede estudiar qué proteínas u otros componentes de la respuesta inmune empeoran o alivian la inflamación, y qué sucede con las células infectadas cuando se incrementan o se disminuyen esos componentes.

En última instancia, expresan los autores, los resultados de esta investigación abren nuevas formas de comprender la causa y encontrar terapias para la artritis viral crónica asociada a esta enfermedad infecciosa.

Referencia: Dermal and muscle fibroblasts and skeletal myofibers survive chikungunya virus infection and harbor persistent RNA. PLOS Pathogens, 2019. https://doi.org/10.1371/journal.ppat.1007993