La píldora anticonceptiva, catalogada por muchos como “el mayor invento del siglo XX”, es el método de control de natalidad más popular del mundo, siendo utilizada por más de 100 millones de mujeres a nivel global.

La píldora es, por supuesto, un método altamente eficiente para prevenir embarazos no deseados, pero su uso no restringe exclusivamente a ese fin. Algunas mujeres que no son sexualmente activas lo usan por otras razones, incluso para reducir el dolor menstrual o tratar el acné. Sin embargo, se desarrolló originalmente como un medicamento para adultos y aún se desconoce mucho sobre los posibles efectos secundarios en usuarias más jóvenes.

Período sensible

La pubertad es una etapa crítica de la vida que se caracteriza por un rápido crecimiento y cambios en el cuerpo y el cerebro. En los animales, se sabe que las hormonas sexuales como el estrógeno y la progesterona afectan la forma en que se desarrolla el cerebro durante la pubertad.

La depresión es la principal causa de discapacidad y muertes por suicidio a nivel mundial.

Si lo mismo es cierto para los humanos, tomar estrógenos sintéticos o progesterona, ingredientes básicos que se encuentran en la mayoría de las formulaciones de la píldora, durante este período sensible podría afectar el desarrollo de manera que genere consecuencias duraderas en la salud mental.

En este sentido, los resultados de un estudio revelaron que las mujeres que tomaron regularmente una píldora anticonceptiva durante la pubertad tienen una mayor probabilidad de desarrollar depresión en la edad adulta.

Mayor riesgo

Los resultados del estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Columbia Británica (UBC), en Vancouver, Canadá, muestran que el riesgo de desarrollar depresión es entre 1,7 y 3 veces mayor que en las mujeres que solo tomaron la píldora cuando eran adultas.

El hallazgo plantea preocupaciones debido a que la depresión es la principal causa de discapacidad y muertes por suicidio a nivel mundial.

En la actualidad, más de 100 millones de mujeres en todo el mundo toman píldoras anticonceptivas hormonales.

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores examinaron los datos de un estudio representativo de 1.236 mujeres estadounidenses. Los científicos examinaron varios factores que podrían explicar la relación entre la píldora y la depresión, incluyendo las fechas del primer período y la primera relación sexual, así como el uso actual de la píldora.

En referencia a los resultados del estudio, la doctora Christine Anderl, catedrática en el Departamento de Psycología de la UBC y autora principal del estudio, comentó:

“Nuestros hallazgos sugieren que el uso de anticonceptivos orales durante la adolescencia puede tener un efecto duradero en el riesgo de depresión de una mujer, incluso años después de que deje de usarlos”.

Aunque los datos examinados revelan una clara relación entre el uso de la píldora anticonceptiva en la adolescencia y un mayor riesgo de desarrollar depresión más adelante en la vida, es importante destacar que, debido a que el estudio fue correlacional, no demuestra que el uso de la píldora cause depresión.

En última instancia, el aporte de este estudio es solo una pieza más de un rompecabezas mucho más grande que deberá completarse con una combinación investigaciones correlacionales y experimentales.

Referencia: Oral contraceptive use in adolescence predicts lasting vulnerability to depression in adulthood. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 2019. https://doi.org/10.1111/jcpp.13115