¿Quiénes son más inteligentes: los humanos o las computadoras? Muchos podrían alegar que las computadoras, mientras que otros aseguran que los humanos porque fueron ellos quienes las crearon. Y puede que no estén equivocados.

La información es bastante variada y cada persona muestra destrezas en aspectos muy específicos que no necesariamente deben ser los mismos que los de otros. Algunas personas son muy buenas para desarmar, armar y reparar cosas, mientras que otras sienten mayor gusto por la filosofía.

Y por otro lado están aquellas que son buenas para los cálculos, que son más comúnmente relacionadas con las ciencias. Un ejemplo digno de mención en este caso es Katherine Johnson, una de las mujeres que inspiró la película “Figuras ocultas”. Fue una matemática que hizo grandes contribuciones a la NASA, y curiosamente, parte de ellas comprenden haber colaborado con la llegada del hombre a la Luna.

Taraji P. Henson como Katherine Johnson en la película Hidden Figures.

Johnson en un contexto histórico complejo

Partamos del hecho de lo difícil que es poder ingresar a la NASA. Como bien sabemos, los profesionales que trabajan allí son excepcionalmente inteligentes, y reciben la capacitación necesaria para ejercer sus funciones dentro de la organización. No se trata de una tarea nada fácil, por lo que los que lo logran son merecedores de nuestro respeto y admiración.

Imaginemos ahora lo que se necesitaría para convertirse en matemático en el programa espacial de la NASA. Para ser más específicos, lo que se necesitaría para convertirse en matemática en el programa espacial de la NASA como mujer en la década de 1950, donde aún existían muchas limitaciones para ellas.

Pero ahora imaginemos lo que se necesitaría para convertirse en matemática en el programa espacial de la NASA como una mujer afroamericana en la década de 1950. Katherine Johnson tenía todo lo que se necesitaba, pero aun así intuimos que no debió ser una tarea fácil para ella entonces.

La historia de Katherine Johnson

Katherine Johnson calculó la trayectoria del primer estadounidense que viajó al espacio en 1961.

Katherine Johnson nació en White Sulphur Springs, West Virginia, el 26 de agosto de 1918. Su padre, Joshua, era un agricultor entonces, pero siempre notó que había algo especial en su hija, incluso cuando esta era apenas una niña pequeña.

Probablemente interesado en sacar provecho a las habilidades de la pequeña Katherine, Joshua trasladó a su familia a la ciudad Institute, puesto que en el condado de Greenbrier no se ofrecía escolarización para niños negros más allá del octavo grado. Esta localidad se encontraba a 120 millas de su trabajo en White Sulphur Springs.

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Y los resultados fueron realmente buenos. A los 10 años, Katherine ya asistía a la escuela secundaria. A los 14 años, ya se había graduado y a los 18 años había recibido su título universitario como summa cum laude en matemáticas y francés.

Entonces empezó a trabajar como maestra, y luego de un tiempo, se enteró que el Centro de Investigación Langley de la NASA estaba buscando “computadoras” negras, como se referían a las mujeres que realizaban cálculos matemáticos a mano. Para entonces, las computadoras electrónicas no existían, y estos debían hacerse así. Johnson fue contratada en 1953 y logró resaltar por sus aportes a la empresa.

La mujer que calculó la trayectoria de un astronauta a la Luna

Por sus contribuciones a la ciencia, Johnson recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en 2015.

Katherine Johnson fue la encargada de calcular la trayectoria de Alan Shepard, el primer estadounidense en el espacio, en el año 1961. La misma Johnson cuenta cómo surgió esta iniciativa con las siguientes palabras:

“Al principio, cuando dijeron que querían que la cápsula cayera en un lugar determinado, estaban tratando de calcular cuándo debería comenzar. Le dije: ‘Déjame hacerlo. Tú me dices cuándo lo quieres y dónde quieres que aterrice, y lo haré al revés y te diré cuándo despegar’. Ese fue mi fuerte”.

También calculó la ventana de lanzamiento del Proyecto Mercury en el mismo año. Y por si esto fuera poco, cuando empezaron a utilizarse las computadoras electrónicas, muchas personas acudieron a ella para confirmar los cálculos más importantes. Tal es el caso del cálculo de la órbita de John Glenn, por la misión que lo convirtió en el primer estadounidense en orbitar la Tierra.

En la película en la que reseñan su vida, justo antes de que el actor que representaba a Glenn estaba por subir al cohete que lo llevaría al espacio, pronuncia la famosa frase “Haz que la chica revise los números”. Pero lo cierto es que esa solicitud ocurrió semanas antes de dicha misión, y de hecho, Johnson se tomó varios días para hacer los cálculos, que fueron siempre precisos y merecieron la confianza de la NASA.

Katherine Johnson trabajó con la NASA hasta 1986, y sus contribuciones fueron clave para el éxito del programa Apollo Moon Landing. En 2015 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad y este 26 de agosto cumplió 101 años de edad.

Referencia:

Katherine Johnson: The Girl Who Loved to Count. https://www.nasa.gov/feature/katherine-johnson-the-girl-who-loved-to-count

‘Hidden Figures’: When Did John Glenn Ask for ‘the Girl’ to Check the Numbers? https://www.space.com/35218-hidden-figures-when-did-john-glenn-ask-for-the-girl-to-check-the-numbers.html

She Was a Computer When Computers Wore Skirts. https://www.nasa.gov/centers/langley/news/researchernews/rn_kjohnson.html

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