En la actualidad, aún no es posible determinar por completo los motivos por los que estas conductas se presentan. Sin embargo, la vice-presidenta de investigación de la Fundación Americana de Prevención de Suicidios, Jill Harkavy-Friedman, dice que es posible que el porcentaje actual de reportes haya aumentado debido a que se ha vuelto una condición médica conocida y la gente está más propensa a revelarla.

Asimismo, planteó la posibilidad de que muchos de estos se deban a problemas para manejar el estrés o los problemas de su vida. Todo ello, sumado a la imposibilidad de acceder, por cualquier motivo, a centros de ayuda o herramientas especializadas que le permitan superar dicha condición.

Por otro lado, el Director del Consejo Nacional para la Prevención de Suicidios, Daniel Reidenberg, reiteró que aún no están claros los motivos por los que una persona se suicidaría. No obstante, comentó que “Hay un montón de factores que podrían contribuir como los opioides, acoso en línea, redes sociales, los síndromes postraumáticos de los militares veteranos y la crisis económica”.

Aun así, todas estas solo son algunas de las suposiciones que se pueden hacer basadas en la observación. Por ello, actualmente existe una extensa variedad de tratamientos diseñados para tratar de esta condición de maneras diferentes. De este modo, a la larga podría ser posible determinar qué tipo de acciones funcionan mejor según las situaciones.

¿Qué tipos de tratamientos existen en la actualidad?

En estos momentos, se han desarrollado al menos tres formas distintas de ofrecer un tratamiento, separadas del estilo de consultas y seguimiento psicológico tradicional. El primero es conocido en inglés como Cognitive behavioural therapy (CBT) que se puede entender como terapias cognitivo-conductuales.

Esta primera se basa en tratar de modificar la forma en la que el paciente se siente y por consiguiente en cómo actúa. Esto se debe a que basa sus acciones en la premisa de que los pensamientos y las emociones se encuentran conectados con las sensaciones físicas. En consecuencia, manejarlos puede, a la larga, dar una sensación general de bienestar.

El segundo tratamiento se conoce como Dialectical Behavior Therapy (DBT) o Terapia dialéctica conductual. Esta se enfoca en los aspectos psicológicos a través de una terapia conversacional. A través de ella, se le ofrece al paciente apoyo y orientación así como herramientas cognitivas para manejar sus emociones.

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Finalmente, el tercer tratamiento implica el uso de medicamentos para cambiar los estados de ánimo. Usualmente, los más utilizados son la ketanina en infusiones para ofrecer un efecto anestesiante y el carbonato de litio permite ofrecer una forma rápida para estabilizar el humor de los pacientes.

Algunos detalles sobre el estudio

La PhD Kristen E. D’Anci, junto a Stacey Uhl, Gina Giradi y Constance Martin, se encargó de estudiar los efectos que podían tener estos tratamientos en los pacientes y su nivel de eficacia. Recientemente, el 26 de agosto de este mismo año, publicó los resultados de esta investigación en Annals of Internal Medicine.

El título que la identificó es “Tratamientos para la prevención y manejo del suicidio: Una revisión sistemática”. Ella comentó que inició este estudio con la intención de disminuir la tasa de suicidios entre los militares que regresaban como veteranos de la guerra en Estados Unidos –que es un 21% más alto que el promedio del país.

La detección temprana es vital para el éxito de cualquier tratamiento

Como una inicial conclusión del estudio, encontraron que los tratamientos de CBT y DBT fueron más eficaces al evitar el suicido que los controles psiquiátricos tradicionales supeditados a una lista de espera. Asimismo, notaron que la ketanina se mostró como una solución rápida para limitar estas tendencias. No obstante, se trató de una solución a corto plazo.

Por otro lado, el carbonato de litio se mostró incluso más eficiente para pacientes con otras afecciones mentales como la bipolaridad para mantenerlos estables. A pesar de ello, una constante en todas las situaciones está la necesidad de incluir en todas las prácticas médicas de este tipo el cribado. Esta es básicamente una técnica médica usada para identificar un padecimiento incluso cuando los síntomas comunes no se presentan.

Referencia:

Treatments for the Prevention and Management of SuicideA Systematic Review: https://annals.org/aim/fullarticle/2748923/treatments-prevention-management-suicide-systematic-review

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