El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, parece haber sugerido en más de una ocasión a los altos funcionarios de Seguridad Nacional detener a los huracanes que se avecinan a la costa para de esta forma evitar los desastres que suelen causar en la infraestructura de las ciudades cercanas a esta.

Por el momento, se sabe que la información proviene de un memorando del Consejo de Seguridad Nacional que registró esos comentarios, pero aprovecharemos la oportunidad para estudiar la posibilidad de esta proeza.

No es idea de Trump

En primer lugar, Trump no es el autor intelectual de dicha idea. De hecho, esta parece tener origen en el gobierno de Dwight D. Eisenhower, 34º presidente de los Estados Unidos entre 1953 y 1961. Un científico que trabajaba para el gobierno sacó a colación la posibilidad de hacer detonar una bomba nuclear sobre el ojo de un huracán para contrarrestar las corrientes de convección que lo movilizan.

Sin embargo, la comunidad científica ha estado de acuerdo en que esto realmente no funcionará. Partamos de que un huracán es, en esencia, un motor potente y súper eficiente del tamaño de un país, que funciona extrayendo calor del océano y liberándolo a la atmósfera. Este conforma un sistema de baja presión que se desplaza sobre agua tibia que se va evaporando y luego se condensa liberando gotas en la atmósfera.

Entonces al condensarse, el agua va liberando el calor que transporta hacia el aire que la rodea, y cerca de 1 por ciento de dicha energía térmica se convierte en viento, mientras que el resto se mantiene como calor ambiental.

Ahora bien, el meollo está en la magnitud de la energía, según Chris Landsea, un ex meteorólogo investigador de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Un huracán puede liberar 50 teravatios de energía térmica en cualquier momento, que los científicos consideran comparable con los 10 megatones que detona una bomba nuclear cada 20 minutos.

Entonces intentar lanzar una bomba nuclear a un huracán para detenerlo no solo podría ser inútil, sino que también podría agregar energía a la tormenta y entonces empeorar el escenario climático que se quería evitar.

Landsea explica que la bomba nuclear podría servir para detener un fenómeno tropical más pequeño, pero no hay manera de saber cuál de estos eventos podría convertirse en poderosos huracanes para exterminarlos antes de ello.

Huracanes versus bombas nucleares, un desastre radiactivo

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Si se intentara detener un huracán con una bomba nuclear, puede que no funcione, pero también existe la posibilidad de que esta agregue energía al fenómeno y se convierta en un huracán radiactivo.

Sin embargo, el peor escenario que podemos imaginar es que este método agregue más energía resultando en un huracán radiactivo que podría ser incluso de mayor magnitud que uno normal. Esto sin contar que la lluvia radiactiva liberada podría desplazarse rápidamente y esparcirse por la tierra y ocasionar problemas ambientales graves.

Tales son las preocupaciones en torno a este tema, que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, la agencia del gobierno de los Estados Unidos encargada de monitorear los cambios en el clima y los océanos, publicó una hoja informativa en línea titulada “Página de Mitos del Ciclón Tropical”, donde señala:

“Además del hecho de que esto ni siquiera podría alterar la tormenta, este enfoque descuida el problema de que la lluvia radiactiva liberada se movería rápidamente con los vientos alisios para afectar las áreas terrestres y causar problemas ambientales devastadores. No hace falta decir que esto no es una buena idea”.

Usar bombas nucleares es poco probable

Además, unas tres semana luego de las elecciones de Trump en 2016, la reconocida agencia National Geographic publicó un artículo titulado “Huracanes nucleares: la historia sorprendente de una idea realmente mala”. En este, alega que este escenario estaría prohibido bajo los términos del Tratado de Explosiones Nucleares Pacíficas entre los Estados Unidos y la ex Unión Soviética.

De modo que los ciudadanos estadounidenses pueden estar tranquilos si les asustan las supuestas intenciones de Trump de implementar este método. Es difícil, sino imposible luchar contra la naturaleza. Por el momento, lo más prudente es simplemente tomar las previsiones necesarias si se vive en una zona propensa a huracanes, y esperar que tomen otra ruta y se desvanezcan.

Referencias:

Scoop: Trump suggested nuking hurricanes to stop them from hitting U.S. https://www.axios.com/trump-nuclear-bombs-hurricanes-97231f38-2394-4120-a3fa-8c9cf0e3f51c.html