Todos hemos tenidos días grises, terriblemente grises en nuestra vida. Puede que en el transcurso de estos, nos mostráramos un poco o muy desanimados ante los demás, y más de una vez habremos recibido como consejo evitar el pesimismo y procurar mantener el optimismo.

El término optimismo se utiliza para referirse a la expectativa general de que lo que sucederá será bueno, o bien que el futuro irá a nuestro favor a pesar de las adversidades. Es cierto, es fácil decirlo cuando no se es quien enfrenta determinado problema, pero mantenerlo realmente puede ser positivo.

Mantenernos optimistas puede ayudarnos a mantener la calma ante una situación compleja, evitar la ansiedad, e incluso tomar decisiones un poco más acertadas. Pero más allá de estos beneficios, el optimismo ha sido relacionado con una larga vida, según indica un estudio reciente publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Un equipo conformado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (BUSM), el Centro Nacional para el TEPT en el Sistema de Salud VA Boston y la Escuela de Salud Pública Harvard TH Chan, se propusieron examinar si un mayor optimismo está relacionado con una vida útil más larga así como también una mayor probabilidad de una longevidad excepcional.

Hombres y mujeres más optimistas viven más

Para ello, reunieron 69.744 mujeres y 1.429 hombres que llenaron una encuesta a través de la cual evaluaron su nivel de optimismo. El período de seguimiento de las mujeres fue de 10 años, mientras que el de los hombres fue de 30 años.

La encuesta también incluía preguntas orientadas a conocer sus hábitos generales de salud, como dieta, tabaquismo y consumo de alcohol.

Al comparar los datos obtenidos de las encuestas, consideraron factores demográficos que podrían influir en el optimismo, como el nivel educativo, las enfermedades crónicas, la depresión y también los comportamientos de salud, como el consumo de alcohol, el ejercicio, la dieta y las visitas de atención primaria.

Encontraron que entre los hombres y las mujeres más optimistas había tendencia a una vida útil más larga del 11 al 15 por ciento. A su vez, estos presentaban entre 50 y 70 por ciento más probabilidades de alcanzar los 85 años en comparación con aquellos que se mostraron menos optimistas según la encuesta.

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¿Cómo el optimismo puede extender los años de vida?

Lewina Lee, psicóloga de investigación clínica en el Centro Nacional para TEPT en VA Boston y autora de este estudio, resalta el hecho de que hasta ahora se han estudiado una gran variedad de factores de riesgo de enfermedades y muerte prematura. Sin embargo, muy poco se ha estudiado sobre los factores psicosociales que influyen en la longevidad de las personas.

Aún no está claro cómo es que mantener una actitud optimista puede extender los años de vida, pero se relaciona con sus efectos sobre la vida diaria: mejora del estado de ánimo, menor ansiedad y menor tendencia a hábitos como el tabaquismo y el consumo de alcohol.

“Si bien la investigación ha identificado muchos factores de riesgo de enfermedades y muerte prematura, sabemos relativamente menos acerca de los factores psicosociales positivos que pueden promover el envejecimiento saludable. Este estudio tiene una gran relevancia para la salud pública porque sugiere que el optimismo es uno de esos activos psicosociales que tiene el potencial de extender la esperanza de vida humana. Curiosamente, el optimismo puede modificarse usando técnicas o terapias relativamente simples”.

Ahora bien, aún no está claro cómo es que el optimismo ayuda a las personas a lograr este nivel de “longevidad excepcional”, pero ya se manejan varias hipótesis para explicarlo. Podemos citar otra investigación que sugiere que las personas más optimistas “pueden regular emociones y comportamiento así como recuperarse de los factores estresantes y las dificultades de manera más efectiva“, como indica su autora Laura Kubzansky.

Y esto a su vez puede ayudar a las personas a tener hábitos más saludables. Un buen ánimo puede estimular el deseo de hacer ejercicio y viceversa, y al mismo tiempo, siendo tan optimistas, es probable que las personas tengan menos necesidad de recurrir al cigarrillo o al alcohol para relajarse.

Pero también podríamos recordar que lo que ocurra en nuestra mente deja evidencia en nuestro sistema inmunológico. Hace algún tiempo hablamos de que algunas personas somatizan sus emociones, y cuando los niveles de serotonina, una conocida sustancia relacionada con la felicidad, son bajos, somos más propensos a sufrir enfermedades sin una raíz fisiológica aparente.

Así que ya sabes. Sin importar cuán grave sea la situación que enfrentes, lo más prudente es mantener el optimismo. Recuerda el proverbio chino: si el problema tiene solución, bien, pero si no, preocuparse no sirve de nada.

Referencias:

Optimism is associated with exceptional longevity in 2 epidemiologic cohorts of men and women. https://www.pnas.org/content/early/2019/08/20/1900712116

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