Debido al impacto directo que tienen en el medio ambiente y a sus posibles efectos en la salud humana, la contaminación marina causada por los desechos plásticos representa un problema mundial que ha cobrado especial relevancia en los últimos años.

Se estima que en cada kilómetro cuadrado de océano flotan hasta 18.000 piezas de desechos plásticos. Se pueden encontrar fragmentos de plástico en el Pacífico Sudoccidental en cantidades sorprendentemente altas, incluso en lugares remotos y no industrializados como Tonga, Rarotonga y Fiji.

Tiburones podrían desaparecer del Mediterráneo a causa de la pesca y contaminación plástica

Amenaza creciente

La durabilidad y la lenta tasa de degradación permiten que estos fragmentos, compuestos por polímeros sintéticos, resistan al medio ambiente oceánico durante años, décadas o más. Se considera que todos los plásticos convencionales que se han introducido en el medio ambiente no se degradan y se vuelven más pequeños como resultado de la abrasión, la intemperie y la fragmentación.

Alrededor de 2,4 millones de toneladas de desechos plásticos ingresan a los océanos cada año, incluidas unas 15.000 bolsas de plástico por día.

Se ha detectado microplásticos en playas y sedimentos submareales de todo el mundo, y representan una amenaza para la biota marina, ya que pueden ser ingeridos por el plancton o por otros organismos marinos, entrando eventualmente en la red alimentaria humana.

Varios estudios reportan que los plásticos transfieren contaminantes tales como plastificantes, tintes y retardadores de llama al ambiente marino. Además, estos fragmentos también pueden adsorber y concentrar contaminantes orgánicos que, una vez ingeridos por la fauna marina, podrían ser transferidos a la cadena alimentaria y llegar potencialmente a los seres humanos.

Los microplásticos ingresan a los océanos a través de dos mecanismos principales: viajando junto con las aguas residuales y como producto de la descomposición de plásticos más grandes. Una importante fuente de generación de microplásticos es el proceso de lavado –doméstico o industrial– de ropa sintética.

Contribuyente importante

La liberación de microplásticos de la ropa sintética es causada por las tensiones mecánicas y químicas que sufren los tejidos durante un proceso de lavado en una lavadora. Debido a sus dimensiones, la mayoría de las microfibras liberadas no pueden ser bloqueadas por las plantas de tratamiento de aguas residuales, llegando así a los mares y océanos, tanto que las microfibras sintéticas constituyen el 35 por ciento de los desechos plásticos.

Se estima que en cada kilómetro cuadrado de océano flotan hasta 18.000 piezas de desechos plásticos.

La investigación ha mostrado que algunas telas despiden más microfibras que otras. En pruebas realizadas, los tejidos de poliamida, conocidos popularmente como nylon, se distinguen por ser uno de los contribuyentes más importantes de microfibras sintéticas.

Asimismo, las microfibras de diferentes tejidos pueden tener diferentes niveles de impacto ambiental. Algunas telas están hechas de materiales biodegradables, por lo que las microfibras que expulsan no son un problema para la salud de los océanos.

Más de 1000 tiburones y rayas se han enredado con desechos plásticos en el mar

Para hacer frente a esta situación, los investigadores recomiendan que en el futuro podamos contar con mejores sistemas de filtración en lavadoras y plantas de tratamiento de aguas residuales.

La investigación en este sentido puede proporcionar datos científicos importantes para futuras decisiones de política ambiental y para el desarrollo de nuevas tecnologías enfocadas a reducir la contaminación por microplásticos en los océanos de la Tierra.

Referencia: The contribution of washing processes of synthetic clothes to microplastic pollution. Scientific Reports, 2019. https://doi.org/10.1038/s41598-019-43023-x

Más en TekCrispy