Las noticias falsas o fake news, como se conocen ampliamente, son de los males más graves de la modernidad, creando contextos engañosos con resultados catastróficos en elecciones a nivel nacional como las presidenciales de 2016 en las que resultó ganador Donald Trump, y hasta el referéndum del Brexit que dio por vencedor la opción “sí” con respecto a la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Incluso sus herramientas tienen un gran potencial para el engaño, como los deepfakes, una tecnología basada en deep learning que permite distorsionar videos con movimientos y voces, que se perfilan como la amenaza principal de las elecciones presidenciales estadounidenses en 2020. Pero, además de transformar nuestro alrededor con las graves consecuencias de la desinformación, también pueden modificar nuestras memorias y recuerdos.

Así lo ha demostrado un estudio de 2018 –pero cuyos resultados fueron publicados recientemente– desarrollado por un equipo de investigadoras del University College Cork y de la Universidad de California, que sostiene que las noticias falsas también afectan nuestros recuerdos, creando imágenes vívidas de eventos e historias fabricadas.

Para llegar a esta conclusión, el equipo reclutó a 3,140 votantes en línea y les preguntaron si votarían en el referéndum para legalizar el aborto en Irlanda y por quién votarían.

Las personas juzgan a grupos enteros en función del desempeño de su "primer miembro”

Historias falsas, memorias falsas

“En concursos políticos altamente sensibles y partidistas como la próxima elección presidencial de Estados Unidos, los votantes podrían “recordar” historias noticiosas completamente fabricadas”, expresa Gillian Murphy, conductora de la investigación. “Particularmente, podrían ser propensos a “recordar” escándalos que dejen una imagen muy pobre del candidato opositor”, agregó.

Para el estudio, las investigadoras le mostraron a cada participante seis reportes noticiosos, de los cuales dos eran historias completamente inventadas que mostraba a los contendientes incurriendo en algún tipo de actividad ilegal o incendiaria. Una vez que los participantes leían estas noticias, debían responder si habían escuchado algo acerca de los eventos que se describieron y si tenían alguna memoria asociada al respecto.

Las noticias falsas pueden provocar que “recordemos” imágenes vívidas sobre eventos que nunca sucedieron.

Luego de este paso, a los participantes se les informó que algunas de las historias que habían leído eran falsas y debían identificar aquellas que ellos consideraran que estaban fabricadas. Además de todo esto, los participantes debieron someterse a una prueba cognitiva.

De manera sorprendente, casi la mitad de los participantes dijo haber tenido recuerdos sobre, e incluso los describieron muy vívidamente. En el caso de los que marcaron la opción favorable a la legalización del aborto pudieron “recordar” un episodio negativo que involucraba al oponente, aun cuando este resultaba completamente inventado.

La forma en que usas tu celular revela detalles sobre tu personalidad

Fue tan fuerte el efecto de las fake news en la memoria de los participantes que, cuando se les dijo que alguna de las noticias que habían leído eran falsas, estos no reconsideraron sus memorias. Incluso algunos agregaron detalles que no habían leído siquiera en los reportes de noticias.

Más allá de la mentira

Para Murphy, los resultados de esta investigación “demuestran la facilidad con la que podemos plantar estas memorias completamente fabricadas, a pesar de la sospecha de los votantes y de que se les dijera de manera explícita que se les había mostrado noticias falsas”. Esto podría ser potencialmente grave en lo que se refiere a la construcción de nuevas narrativas históricas que busquen eliminar memorias del colectivo en un país, por mencionar un ejemplo.

En el caso de los participantes que tuvieron puntuaciones más bajas, no tuvieron recuerdos falsos asociados a las noticias inventadas, sin embargo, sí pudieron recordar con más facilidad aquellas noticias falsas que estaban alineadas con sus opiniones.

El estudio demuestra lo fácil que es plantar recuerdos sobre eventos completamente inventados.

De esta manera, el daño de las noticias falsas va más allá que el decir una mentira, además de distorsionar nuestra noción del presente, también puede interferir en nuestra memoria, teniendo consecuencias fatales para nuestro futuro.

Referencia:

False Memories for Fake News During Ireland’s Abortion Referendum: https://doi.org/10.1177%2F0956797619864887

Más en TekCrispy