En la actualidad, la obesidad infantil se ha convertido en un problema que ha escalado internacionalmente. Después de todo, los índices de la misma solo han sabido aumentar los últimos años, sobre todo en países como Estados Unidos.

Hasta la fecha, se creía que solo la facilidad de acceso a la comida rápida, así como la costumbre de una vida sedentaria eran los principales causantes de este problema. Sin embargo, gracias a esta nueva investigación se ha descubierto que la genética también tiene un rol importante en lo que se refiere a esta patología.

¿En qué consistió el estudio?

Este proyecto estuvo dirigido por Struan F. A. Grant, el Director del Centro de Genómica Espacial y Funcional en el Hospital Infantil de Filadelfia. Este último también es conocido como CHOP debido a la conjunción de sus iniciales que en inglés son Children’s Hospital of Philadelphia.

El título por el que este trabajo fue dado a conocer es “A Trans-ancestral Meta-Analysis of Genome-Wide Association Studies Reveals Loci Associated with Childhood Obesity”. Este nombre, traducido al español podría entenderse como: “Un meta-análisis trans-ancestral del genoma- Amplia asociación de estudios revelan un gen asociado a la obesidad infantil”.

Como su nombre lo dice, esta investigación tuvo su lugar al ser combinada con los datos de otros investigadores alrededor de todo el mundo. Por ello, dentro de este proyecto participaron un total de 78 investigadores que colaboraron con diferentes datos y muestras de diferentes partes del mundo.

En total, se pudieron recolectar 13.000 casos provenientes de todo el mundo y 15.600 muestras control. La variedad de la procedencia de las muestras genéticas logró que los resultados de este estudio pudieran ser aplicados a nivel internacional.

Haciendo un conglomerado de todas las nacionalidades que participaron en este estudio, es posible notar que estas cubren ascendencias de casi todo el globo terráqueo. En resumen, los casos provinieron del continente europeo, del africano, del sur y el norte del americano y del este del asiático.

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¿Cuáles fueron los resultados obtenidos?

Como resultado a esta investigación, los equipos fueron capaces de aislar y confirmar –de 30 genomas que estudiaron inicialmente– 18 genes que estaban directamente relacionados con el aumento de la masa corporal. Estos resultados se publicaron el 5 de julio de este mismo año en Human Molecular Genetics de Oxford Academic.

Asimismo, gracias a sus estudios también pudieron determinar con más precisión los casos en los que este gen podría presentarse. De este modo, pasaron de 4 localizaciones posibles a solo tener que buscar 10 variantes simples y específicas dentro del genoma.

Algunos antecedentes de este estudio

Como ya lo sabemos, este estudio pudo tener lugar debido a que se transformó en un conglomerado de variadas investigaciones alrededor del mundo. Sin embargo, también cuenta con un predecesor directo que toma la forma de otra investigación dirigida por Grant.

Esta también iba dirigida a descubrir los genes relacionados a la obesidad infantil. No obstante, el estudio titulado en este caso “A genome-wide association meta-analysis identifies new childhood obesity loci” logró ubicar solo dos genomas en esa oportunidad.

Por suerte, Grant no se rindió después de conseguir esos avances en el 2012. Gracias a ello, ahora, en el 2019, podemos saber que existen hasta 18 genomas asociados con este padecimiento. Con esta información, a la larga será posible crear tratamientos innovadores que ayuden a combatir esta nueva epidemia que afecta a los niños de la sociedad.

Referencias:

A Trans-ancestral Meta-Analysis of Genome-Wide Association Studies Reveals Loci Associated with Childhood Obesity: http://doi.org/10.1093/hmg/ddz161

Genes Identified for Common Childhood Obesity: https://www.chop.edu/news/genes-identified-common-childhood-obesity

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