Google ha realizado este movimiento preventivo debido a que en los últimos años han abundado los escándalos sobre cómo las grandes compañías utilizan nuestros datos. En la actualidad, las personas pasan un gran tiempo de sus vidas conectados al internet. Ya sea porque necesitan trabajar, estudiar o solo distraerse, la web se ha convertido en el espacio en el que todos convergen. Por ello, con el tiempo, es cada vez menos el recelo que se tiene por sus espacios y la información personal que se deja en ellos.

Como consecuencia, la web se ha convertido en una mina de datos casi infinita que atrae la atención de muchas compañías. Sin embargo, existe una que indiscutiblemente cuenta con el monopolio de información más vasto: Google.

Qué es y para qué sirve una política de privacidad

Anteriormente, las personas no estaban al tanto de las políticas de privacidad ni del uso que podría tener la información que colocaban en línea. Sin embargo, en la actualidad eso ha cambiado. Cada vez cobran más fuerza movimientos como el que pide que los derechos sobre la privacidad de data sean considerados un derecho humano.

Básicamente, la política de privacidad es un documento de carácter legal. En él, las organizaciones plantean en detalle sus actividades, al igual que la información que requieren para ellas. Dentro de este documento, se especifica qué tipo de uso se le dará a los datos que los usuarios proporcionen y qué tan privados realmente son.

En resumen, una política de privacidad sirve para informar a los usuarios acerca de cuáles datos personales recopila un sitio web y cómo los utiliza. Además, los usuarios deberían ser capaces de actualizar, modificar o eliminar la información que deciden ofrecer al sitio web. Y según la Ley de Protección de Datos (LODP 15/1999) los datos personales recogidos en las páginas web deberán ser confidenciales.

En definitiva, una política de privacidad tiene como objetivo permitir a los usuarios saber qué datos comparten, para qué serán utilizados y garantizarles que estos se usarán solo con su consentimiento.  Además, asegura que estos se mantendrán confidenciales y no se podrán ceder a terceros.

El problema es que muchas compañías grandes sí cedían datos personales (de manera anónima) a terceros, que compraban la información a altos precios. En el documental The Great Hack (2019), Brittany Kaiser, ex-empleada de Cambridge Analytica, asegura que la data –la información personal de los usuarios de la web– ha superado el valor del petróleo. Kaiser insiste en que la data es el bien con mayor valor hoy en día y que hay compañías que se aprovechan de eso.

Problemas pasados de Google con estas políticas

A pesar de que Google no ha tenido escándalos como otras grandes compañías (Facebook, por ejemplo), sí ha tenido algunos problemas con las políticas de privacidad. En agosto de 2018, los usuarios de Apple denunciaron que Google se había saltado las características de seguridad de Safari e instalaba cookies en los ordenadores de los usuarios para poder saber sus movimientos en internet. Por esto, Google tuvo que pagar una multa de 22,5 millones de dólares a la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos.

En Europa, este tipo de problemas son tomados en serio. Por ello, según reportó la Comisión Nacional Francesa de Informática y Libertades (CNIL), organismos de Alemania, España, Francia, Italia, Holanda y el Reino Unido recibieron a representantes de Google el 19 de marzo 2019 para discutir acerca de la política de privacidad. Sin embargo, desde que esta tuvo lugar, afirman que aún no han visto cambios. Ese mismo día, el CNIL aprobó la “acción represiva” pero además de eso, cada autoridad aplicará las medidas que considere apropiadas, entre las que se incluyen nuevas investigaciones o controles.

Además, en los últimos meses se descubrió que Amazon, Apple, Google, Microsoft y Facebook tenían personas que se dedicaban a escuchar las conversaciones de usuarios grabadas en sus productos. Esto lo hacían con la finalidad de mejorar la calidad de sus respectivos softwares. A primera vista, no hay nada inherentemente malo con esta práctica. El problema es que ninguna de las compañías había declarado explícitamente que hacían esto. Por todo esto, es importante empezar a regular el flujo de data en la web y exigir a las empresas mayor transparencia con respecto al uso de la información de los usuarios.

Ahora, Google cambia su configuración de privacidad

Entonces, ¿por qué Google cambia sus políticas de privacidad? En marzo de 2017, Google lanzó un servicio que permitía a compañías telefónicas obtener los datos de usuarios de teléfonos Android que había accedido a compartir su “historial de ubicación, uso y diagnósticos” con Google. Las compañías telefónicas utilizaban este servicio para decidir a qué áreas extender o mejorar su cobertura.

La data que Google vendía a compañías telefónicas era anónima, pero la compañía decidió eliminar este servicio preventivamente. Después de todo, temían que esto despertara preocupaciones por la privacidad de datos en los usuarios.

El hecho de que Google haya decidido dejar de ofrecerlos a otras compañías es un indicador de lo delicada y complicada que es la situación actual con los datos privados. Sin embargo, las acciones de esta compañía son un paso en la dirección correcta para devolverles la privacidad a sus usuarios.