En varias oportunidades hemos hablado del papel que juegan las plantas en la lucha contra el cambio climático. Los bosques pueden retener gases de efecto invernadero y evitar que estos se acumulen y sobrecalienten nuestro planeta, y de hecho ya un estudio corroboró que para revertir este problema es necesario plantar 4,400 millones de hectáreas de cobertura arbórea continua.

Pero también otro tipo de paisajes presentes en nuestro planeta son de vital importancia y también merecen atención. Tal es el caso de las praderas, consideradas como esenciales para el ecosistema mundial.

Las praderas son ideales para la cría de ganado, pero este al mismo tiempo sirve de hogar para muchas especies salvajes diferentes como los bisontes de América del Norte o las cebras y jirafas de las sabanas africanas.

Pero su utilidad trasciende los usos que le da la humanidad. Las praderas juegan un papel clave en la salvación de nuestro planeta, pues son capaces de retener hasta el 30 por ciento del carbono que se produce en todo el mundo, un gas que bien sabemos contribuye con el calentamiento global.

Pero para que las praderas puedan cumplir con dicha función, es necesario que sean conservadas. Lo triste es que nada de esto está ocurriendo, y un estudio realizado liderado por el Centro de Investigación Ambiental Smithsonian en Estados Unidos y publicado recientemente en la revista PNAS ha revelado que factores como el cambio climático, la contaminación y otras alteraciones ambientales están afectando las especies vegetales que conforman dicho ecosistema.

Alteraciones en el tipo de especies, más no en el número total

Caballos, Tierras De Pastoreo, Animales, Meadow
La pradera es el paisaje ideal para la cría de ganado vacuno y ovino, pero también es el hábitat para muchas otras especies.

Se trata de un meta-análisis que incluyó más de 100 investigaciones sobre pastizales alrededor del mundo en el que los investigadores analizaron las consecuencias de al menos un factor de la crisis climática y cómo las actividades humanas están cambiando estos ecosistemas.

Tal como señala Meghan Avolio, profesora de la Universidad Johns Hopkins y una de las autoras del trabajo, las praderas son ecosistemas sumamente resistentes, “pero cuando las condiciones cambian, su transformación puede ser muy drástica”.

Corroboraron que en efecto los pastizales pueden soportar los efectos del cambio climático a nivel global, pero como es de esperar, no para siempre. De hecho, los resultados fueron bastante alarmantes: la tolerancia de las praderas no superaba los diez años; después de dicho tiempo, empezaban a sufrir cambios.

El estudio encontró alteraciones en el número total de especies animales así como tres cuartas partes de los tipos de plantas que suelen conformarlas fueron alteradas. De hecho, el cambio climático tiene la capacidad de transformar el tipo de especies que habitan las praderas sin alterar el número total de estas.

La importancia de los tipos de especies que conforman la pradera

El estudio corroboró que el cambio climático afecta el tipo de especies, más no su abundancia. Ahora bien, para Kim Komatsu, investigadora del Centro de Investigación Ambiental del Smithsonian en Panamá y líder del trabajo “lo que realmente importa es cuáles son las especies que habitan las praderas“.

El hecho es que la pradera podría estar conformada por una gran cantidad de maleza, pero este tipo de plantas en realidad no cumple una función útil para beneficio de los seres humanos, por ejemplo. He allí la evidencia de la importancia de la identidad de las especies más que su cantidad en estos casos.

Por lo general escuchamos más sobre la importancia de los bosques, pero en realidad cada ecosistema de nuestro planeta juega un papel clave en su propio mantenimiento. Vemos pues cómo el cambio climático no solo ha afectado a estos, sino que ha logrado alcanzar un tipo tan resistente como el de los pastizales. En vista de ello, los investigadores enfocarán sus próximos esfuerzos en determinar qué especies de las que conforman las praderas son más sensibles al cambio climático.

Referencia:

Global change effects on plant communities are magnified by time and the number of global change factors imposed. https://www.pnas.org/content/early/2019/08/14/1819027116