La ardilla zorro y la ardilla gris son abundantes en la región del este de América del Norte, y sus historias de vida y requerimientos de hábitat son bastante similares. Estas suelen presentar bandas con color marrón/negro o rojo/amarillo bajo una condición de pelaje llamada “agutí”.

La ardilla gris suele tener un color de pelaje relativamente uniforme, mientras que la coloración de la ardilla zorro varía dramáticamente en el color del pelaje, pudiendo diferenciarse dos grupos de ardillas zorro: aquellas con una coloración agutí naranja con bandas rojizas intensas en sus pelos dorsales y las de coloración agutí gris/tostado, generalmente con bandas amarillentas diluidas.

Un equipo de investigadores se reunió para estudiar el melanismo, un exceso de pigmentación oscura en los animales, en los dos grupos de colores de la ardilla zorro y parecen haber descubierto la razón por la que muchas ardillas grises se presentan en muchas regiones de Estados Unidos con pelaje negro. Los hallazgos se publicaron en la revista BMC Evolutionary Biology.

Un alelo que proviene de las ardillas zorro

Los investigadores consideraron tres formas posibles en las que pudo haberse originado una variación genética en ambas especies responsable de estos cambios de coloración. Y es que encontraron que un alelo (una variante de un gen específico) llamado MC1R∆24 es el causante de que las especies de ardillas grises se vuelvan negras.

Podríamos pensar que el alelo proviene de las mismas ardillas grises, pero en realidad no es así. El estudio reveló que el alelo MC1R∆24 de la ardilla gris es idéntico al de las ardillas zorro. De hecho, el alelo se originó en estas últimas y se transfirió a las ardillas grises por medio del mestizaje. Es por ello que las ardillas zorro grandes que normalmente son rojizas se vuelven negras.

“Primero, el alelo podría haber surgido en el ancestro común de ambas especies, y haber sido retenido por la selección equilibrada”.

Los autores señalan que el apareamiento entre especies puede funcionar como un mecanismo de variación genética con fines adaptativos. Cuando dos especies tienen algunas diferencias morfológicas pero están lo suficientemente relacionadas como para funcionar como parejas reproductivas, la hibridación introgresiva puede proporcionar variantes genéticas que aceleran el proceso evolutivo.

También pudo haberse originado en las ardillas grises

La coloración negra cumple funciones útiles para la supervivencia de las ardillas, como la posibilidad de mantenerse calientes durante el invierno. Analizando esto, los autores intuyen que este gen era bastante viejo y se queda solo conformen divergen ambas especies. Aunque este pudo haber dejado de ser idéntico entre las dos especies durante el proceso evolutivo.

“Segundo, la mutación podría haber surgido independientemente en ambas especies, pero esto también es poco probable ya que los haplotipos son idénticos”, escribieron. “Por lo tanto, la explicación más probable es que el alelo MC1R∆24 surgió en una especie y posteriormente intrigó a la otra especie”.

Como ya mencionamos, los autores concluyeron que el gen se originó en las ardillas zorro y se trasladó a las ardillas grises conforme fueron mezclándose, sin embargo, no descartan la posibilidad de que el proceso ocurriera de manera inversa. Esta conclusión está apoyada en la similitud de este gen con otros genes que son comunes en las ardillas zorro.

Referencia:

Multiple origins of melanism in two species of North American tree squirrel (Sciurus). https://bmcevolbiol.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12862-019-1471-7