La apoplejía o accidente cerebrovascular (ACV) es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo. Es sabido que los pacientes que superan estos eventos pueden seguir experimentando dificultades con el funcionamiento psicosocial, incluso después de que se haya completado la recuperación funcional.

En comparación con la población general, los sobrevivientes de una apoplejía son significativamente más propensos a sufrir ansiedad (27 versus 8 por ciento), y estudios previos han demostrado que la ansiedad generalizada restringe la función social y limita la independencia después del accidente cerebrovascular; sin embargo, se trata de un tema poco estudiado.

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Un mayor riesgo

Los resultados de una reciente investigación realizada por científicos de la Universidad de Toronto, amplían nuestro entendimiento al respecto al mostrar que en los sobrevivientes de ACV más jóvenes, especialmente aquellos que presentan síntomas depresivos, la ansiedad es más del doble de común que en los pacientes de mayor edad.

El accidente cerebrovascular es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigación examinó a 258 pacientes de una clínica de prevención de accidentes cerebrovasculares de Toronto, los cuales sufrieron un ataque isquémico transitorio (AIT), los llamados mini golpes o golpes de advertencia, o un accidente cerebrovascular leve a moderado.

Los exámenes revelaron que el 22 por ciento de los sobrevivientes de accidente cerebrovascular o AIT, aproximadamente uno de cada cinco, tienen un alto riesgo de sufrir ansiedad generalizada. La edad y los síntomas más severos de depresión fueron los principales predictores.

Más específicamente, los sobrevivientes de accidente cerebrovascular de 50 años o menos, tienen casi tres veces más probabilidades de sufrir ansiedad generalizada y depresión que los sobrevivientes de mayor edad.

Síntomas de depresión y ansiedad

Pocos estudios de accidente cerebrovascular han explorado los predictores de ansiedad, especialmente entre los sobrevivientes que previamente carecían de signos de depresión. Para los investigadores, el hecho de que la ansiedad frecuentemente se superpone con la depresión, representó un desafío importante. Muchos estudios analizan una condición u otra, pero pocos examinan ambas al mismo tiempo.

La investigación encontró que casi uno de cada cinco sobrevivientes de un derrame cerebral sufre de ansiedad generalizada, un riesgo que casi se triplica en los menores de 50 años.

En este sentido, los resultados del estudio sugieren que incluso las personas con síntomas depresivos más leves pueden estar en riesgo de desarrollar ansiedad generalizada después del accidente cerebrovascular.

Sobre la base de estos hallazgos, los autores del estudio ponen de relieve la importancia de la detección de síntomas de depresión y ansiedad en todos los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular, especialmente en los adultos jóvenes.

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El doctor Richard H. Swartz, profesor de neurología en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Toronto y autor principal del estudio, señaló que los hallazgos también deberían ayudar a los sobrevivientes a darse cuenta de que la ansiedad es común; al respecto comentó:

“Esto les permite a ciertos sobrevivientes de derrames cerebrales saber que no están solos, y que hay cosas que podemos hacer para ayudar, ya sean terapias cognitivas conductuales o terapias basadas en la atención plena, o simplemente hablar con alguien y decir que esto es un problema. Escuchar que la ansiedad es común en otros sobrevivientes de ACV puede ayudar a los pacientes”.

Referencia: Younger Age and Depressive Symptoms Predict High Risk of Generalized Anxiety After Stroke and Transient Ischemic Attack. Stroke, 2019. https://doi.org/10.1161/strokeaha.119.025464

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