El café es una de las bebidas más apreciadas por la humanidad, y más aún en nuestros tiempos, en los que las vidas ajetreadas son casi la regla y muchas veces necesitamos un estímulo que nos ayude a sobrellevarlas.

Ahora bien, cuando nos lo sirven, por lo general se trata de tazas pequeñas a menos que vengan en presentaciones al estilo Starbuck. Y es que la cafeína, el componente más conocido del café, tiene un efecto estimulante en nuestro organismo que nos puede volver un poco hiperactivos.

De modo que el café debe beberse en su justa medida para evitar que en lugar de hacernos más productivos, terminemos siendo un cuerpo nervioso, indeciso y con insomnio. Pero además de ello, hay otros efectos negativos conocidos de esta sustancia. Un estudio reciente ha revelado que el consumo excesivo de café y otras bebidas que contengan cafeína puede ser un factor desencadenante de migraña en personas propensas a ella.

Más de tres porciones de cafeína causan migraña

Hasta ahora se había relacionado el café con el color de cabeza, pero había pocos estudios rigurosos sobre el tema.

La migraña episódica es aquella que en la que se experimentan dolor de cabeza al menos dos veces al mes  como máximo unas 15 veces. Se reunieron aproximadamente 100 adultos diagnosticas con esta condición para este estudio.

La investigación consistió en una encuesta en línea que los participantes llenarían dos veces al día durante un período de seis semanas a fin de registrar su consumo de cafeína. El cuestionario consideró las porciones de café, té, refrescos y bebidas energéticas, que como muchos saben, también contiene cafeína.

También se les preguntó si habían experimentado algún dolor de cabeza cada día. Entonces los investigadores compararon los informes de migraña en los días que consumieron cafeína con los informes de migrañas en los días que no la consumieron.

Los participantes informaron haber experimentado un promedio de ocho migrañas durante el periodo de estudio, dentro del cual consumieron cafeína al menos una vez y, en promedio, unas ocho porciones cada semana.

Los investigadores observaron que en general, había más probabilidades de experimentar dolor de cabeza relacionado con migraña los días que consumían tres o más bebidas con cafeína. Por debajo de esto, no se encontró ninguna conexión con la migraña. Sin embargo, entre aquellas personas que no consumían cafeína frecuentemente, aumentaron las posibilidades de tener dolor de cabeza el día quela consumieran.

También se consideraron otros factores que pueden influir en la ocurrencia de la migraña, como el estrés, consumo de alcohol, el ejercicio y un ritmo de sueño deficiente, pero aun tomándolos en cuenta, los resultados anteriores se mantuvieron.

No hubo relación entre una o dos porciones de bebidas con cafeína con la migraña.

Ahora bien, los defensores del café y los tés pueden estar un poco enojados en este punto, y quizás no demasiado convencidos. Por suerte, los investigadores fueron bastante minuciosos en su investigación, y en un intento de descartar la causalidad inversa, es decir, que la migraña se presentara antes del consumo de café, estudiaron la relación entre el consumo de cafeína en un día determinado y los dolores de cabeza por migraña al día siguiente. Pero el resultado fue bastante similar: beber al menos tres bebidas con cafeína aumentó el riesgo de sufrir un dolor de cabeza por migraña al día siguiente.

Hasta ahora, la sabiduría popular ha relacionado el café con la jaqueca, pero realmente antes de este estudio había muy poca evidencia científica de que esto en realidad fuera así. Sin embargo, ahora queda más que claro que el consumo de esta sustancia milagrosa no debe exceder dos porciones diarias.

Por triste que suene para muchos amantes del café, realmente la noticia no es tan mala. Podemos tomarlo como la base de una sana existencia: todo en equilibrio. Así que sí al café, sí al té verde, pero no a los excesos.

Referencia:

Prospective Cohort Study of Caffeinated Beverage Intake as a Potential Trigger of Headaches among Migraineurs. https://www.amjmed.com/article/S0002-9343(19)30210-4/fulltext