Hace más de 30.000 años, las personas de la Edad de Piedra en Etiopía se mudaron a las montañas, estableciendo una base en un refugio rocoso a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. De acuerdo a los arqueólogos que realizaron el hallazgo, esta es la evidencia más temprana de personas prehistóricas viviendo a gran altura.

Las altitudes elevadas generan muchas tensiones en el cuerpo humano. Los niveles más bajos de oxígeno dificultan la respiración, los niveles de UV son más altos y las fluctuaciones de temperatura son mayores. Por este motivo, se pensaba que las personas no comenzaron a vivir en las montañas hasta hace relativamente poco en la historia humana.

Este hueso reaparece en la anatomía humana después de 150 años

Condiciones extremas

En el año 2014, se anunció el descubrimiento de un asentamiento humano en los Andes que data de hace 12.000 años. Esta fue la evidencia más antigua de vida a gran altitud, hasta ese momento, lo que plantea preguntas sobre cómo y cuándo los humanos se adaptaron a vivir en estas condiciones extremas.

Autores del hallazgo fotografiando la entrada de la cueva donde personas de la edad de piedra habrían vivido.

Ahora, investigadores de la Universidad de Colonia, Alemania, han encontrado un sitio que muestra signos de ocupación humana entre 47.000 y 31.000 años atrás.

En una expedición a las montañas Bale, los investigadores encontraron un refugio rocoso que contenía miles de artefactos de la Edad de Piedra Media. Esto incluía herramientas, fogones y huesos de animales, evidencia que sugiere que las personas prehistóricas que vivían en el sitio comieron ratas topo gigantes e hicieron un buen uso de los recursos cercanos.

La datación por radiocarbono mostró que el refugio tenía un origen mucho más antiguo que cualquier otro sitio arqueológico de gran altitud. Al respecto, el investigador Götz Ossendorf, afiliado al Instituto de Arqueología Prehistórica de la Universidad de Colonia y autor principal del hallazgo, explicó:

“Sabemos de ocupaciones incluso más antiguas, como los homínidos de Denisova en el Tíbet, pero esos registros solo muestran la mera presencia de humanos en un momento dado, no hay información adicional sobre lo que hicieron en esas altitudes”.

Motivo incierto

Lo que demuestra este hallazgo, explican los autores, es que las personas permanecieron allí durante períodos más largos y utilizaron activamente los recursos del ecosistema afroalpino, y lo hicieron repetidamente entre 47.000 y 31.000 años atrás.

Herramienta de piedra encontrada en el asentamiento humano descubierto en las montañas Bale de Etiopía.

Inicialmente, los investigadores pensaron que tal vez estas personas prehistóricas se habían aventurado a mudarse a las montañas porque la sequía en las tierras bajas los había obligado a buscar nuevos hábitats.

Los humanos han estado cambiando el paisaje de la tierra por más de 3000 años

Sin embargo, el análisis del clima en ese momento reveló que este no era el caso, lo que abre una vía de investigación orientada a determinar el motivo que llevó a estos humanos a mudarse a alturas tan elevadas.

Los autores manifiestan que su hallazgo no solo proporciona nuevas ideas sobre la historia de los asentamientos humanos en África, sino que también imparte información importante sobre el potencial humano para adaptarse física, genéticamente y culturalmente a condiciones ambientales cambiantes.

Referencia: Middle Stone Age foragers resided in high elevations of the glaciated Bale Mountains, Ethiopia. Science, 2019. https://doi.org/10.1126/science.aaw8942

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