Después de la actividad física no acostumbrada es frecuente el dolor muscular entre 24 y 72 horas posteriores a la realización del ejercicio.

Uno de los grandes debates dentro de la ciencia, y específicamente en el campo de la nutrición y metabolismo, es el mejor momento del día para hacer ejercicio físico. Hace poco se habló de que ya sea en la mañana o en la tarde, este tendrá diferentes efectos positivos, y dependiendo de lo que nos interese lograr, procederemos con uno u otro.

Ahora bien, en el caso de personas que sufran enfermedades como la diabetes tipo 1, parece que lo más recomendable es que el ejercicio se haga a primera hora de la mañana. Y es que una de las grandes preocupaciones en esta enfermedad son precisamente los niveles muy bajos de azúcar en la sangre, que pueden ocasionar síntomas graves como convulsiones e incluso un coma.

De modo que un equipo de investigadores liderado por Jane Yardley, profesora de educación física en el campus de Augustana en la Universidad de Alberta, abordó un estudio para probar un método para este tipo de casos. La conclusión fue que el ejercicio físico es una opción segura para evitar este escenario:

“Si alguien con diabetes tipo 1 le teme a la glucosa baja en la sangre, como es el caso del 80 al 90 por ciento de las personas con diabetes tipo 1, esta investigación muestra que el ejercicio matutino podría ser una opción más segura”.

Niveles de glucosa más altos con el ejercicio de la mañana

Yardley y su equipo se encargaron de medir los niveles de glucosa en la sangre de los participantes de su investigación antes y después de cumplir con un programa de entrenamiento de resistencia.

El circuito de entrenamiento consistió en completar tres series de ocho repeticiones de siete ejercicios diferentes. Estos debían hacerse una vez en la mañana antes de comer y nuevamente por la tarde, con un día de descanso. Según la autora de la investigación, este comprende un entrenamiento de cuerpo completo similar al que suele hacerse en un gimnasio.

Los resultados de los análisis de sangre revelaron que la glucosa en la sangre de los participantes aumentó durante el ejercicio de la mañana, pero se redujo cuando hacían el ejercicio de la tarde.

Para explicar dicha tendencia, parten de que en la diabetes tipo 1, el páncreas de las personas no puede producir insulina, la hormona que se encarga de regular la glucosa en la sangre. La insulina que tienen en la mañana es un remanente de la del día anterior.

“Lo que eso significa es que no vas a tener un mecanismo en el que tu cuerpo esté sacando glucosa de la circulación para almacenarla mientras intentas alimentar tus músculos durante un entrenamiento”.

Es necesario evaluar el efecto de otros programas de ejercicio

Los investigadores se preguntan si las hormonas que promueven la quema de grasa como fuente de combustible, como el cortisol y la hormona del crecimiento, son los que  causan que los altos niveles de glucosa que presentaron los participantes en la mañana.

Tener ese ácido graso extra en circulación podría causar un poco de resistencia a la insulina, por lo que la glucosa siguió subiendo después del ejercicio“, dijo.

Ahora bien, a pesar de los resultados obtenidos en esta investigación, Yardley destaca el hecho de que el efecto de hacer ejercicio dependerá intrínsecamente de cada persona que padezca diabetes tipo 1.

Sin embargo, se observó que este programa de entrenamiento parece funcionar. Pues aun cuando los niveles de glucosa no bajen tanto con el ejercicio matutino, si esto ocurriera, aún se tendrían las tres comidas principales durante el día para reponerlos.

“Con un entrenamiento matutino, no solo es bueno saber que su glucosa en sangre no está bajando tanto, sino que cuando tiene que pagar las reservas de glucosa, todavía tiene tres comidas antes de acostarse.

Si no los tiene completamente llenos antes de acostarse, sus músculos aún querrán eliminar la glucosa de la circulación, lo cual es problemático porque esa es la principal fuente de combustible para su cerebro y sistema nervioso, y cuando cae también bajo puedes entrar en coma. Con la diabetes tipo 1, los mínimos son lo que puede matarlo”.

Por el momento, Yardley recomienda examinar diferentes programas de ejercicio, incluyendo la actividad aeróbica, y su efecto sobre el flujo de lucosa. Esto a esperas del siguiente paso en el tratamiento de la diabetes: la creación de un páncreas artificial.

Referencias:

Morning workouts safer for people with type 1 diabetes, study suggests. https://www.folio.ca/morning-workouts-safer-for-people-with-type-1-diabetes-study-suggests