El calentamiento global que azota actualmente a nuestro planeta sigue dando de qué hablar. Con la reciente ola de calor que sufrió Europa, se registraron temperaturas récords que superaban los 40 grados Celsius y, por consiguiente, un derretimiento significativo del hielo en Groenlandia y el Ártico.

Asimismo, zonas de Estados Unidos que por lo general se encontraban frías también registraron temperaturas altas. Tal es el caso de Anchorage, una ciudad de Alaska que alcanzó la temperatura de 32 grados Celcius a principios de julio, superando por dos grados celcius a Nueva York.

De hecho, a nivel mundial se registraron temperaturas promedio más altas que las registradas en la ola de calor de julio de 2016, asociada al fenómeno de El Niño que tiende a elevar las temperaturas globales. Pero en este caso, se trata de una consecuencia directa del calentamiento global estimulado por la actividad humana.

Pero tal parece que la peor parte aún no llega. Se habla mucho de que el calentamiento global origina cambios climáticos a nivel mundial, el cual hace que zonas normalmente frías se calienten, derritiendo los enormes bloques de hielo, aumentando el nivel de los océanos y ocasionando inundaciones en las civilizaciones humanas.

Todo esto suena bastante aterrador incluso para los más escépticos, pero existen otras consecuencias más directas sobre la salud humana. Un nuevo estudio ha encontrado que China será uno de los países más afectados en este aspecto, y ahora veremos por qué.

Un modelo de estudio robusto

Conforme aumentan las temperaturas en casi todos los países del mundo, China empezará a experimentar frecuentes olas de calor. Una nueva investigación publicada en la revista Nature Communications revela que una de las consecuencias directas del calentamiento global serán decenas de miles de muertes adicionales cada año en el país.

La investigación tuvo su origen en el Acuerdo de París, un plan de acción global firmado por diferentes países del mundo en 2015 para limitar el calentamiento global a menos de 2 grados Celcius por encima de las temperaturas de la era preindustrial.

Sin embargo, tal como ha ocurrido con otro tipo de acuerdos ambientales, el compromiso no llega a altos niveles. El mejor escenario de reducción del calentamiento global que parece poder cumplirse es 1.5 grados C.

Entonces, considerando este escenario y el hecho de que la población china es especialmente susceptible a las olas de calor, Su Buda, un ecólogo de la Academia de Ciencias de China, y sus colegas se enfocaron en determinar el impacto que tendría mantener las temperaturas a 1.5 grados C en la reducción de estas.

Para su estudio, aplicaron cinco escenarios diferentes de crecimiento de población y más de 30 modelos de climas globales y se centraron en 27 ciudades chinas con una alta densidad poblacional, entre las cuales figuran Beijing, Tianjin, Shanghai y Chongqing. Su objetivo era determinar cuántas personas podrían morir bajo el escenario del Acuerdo de País.

Su modelo es tan robusto que incluso considera que las altas temperaturas podrían afectar de diferente manera a las regiones estudiadas. Asimismo, con el efecto de estas sobre las personas de diferentes edades. Por ejemplo, el impacto de las temperaturas de inflamación sobre la población jubilada diferiría del de la población joven, así como también podrían notarse diferencias entre hombres y mujeres.

Miles de muertes a causa del calor en las principales ciudades de China

Los resultados fueron igualmente alarmantes, pues a pesar de que se trata de un escenario de reducción del impacto del calentamiento global, aún demuestran la fuerte influencia que tiene este sobre la civilización.

Si las temperaturas se mantuvieron por debajo de 1.5 grados C, entre 50 y 67 personas por millón morirían a causa del calor. De no cumplirse el estatuto del Acuerdo de París y mantenerse las temperaturas a 2 grados C, entonces el número aumentaría y sería de 60 a 80 personas por millón.

Tal como señala Buda, “un calentamiento adicional de 0.5 grados C resultará en 27,900 a 33,200 mil muertes por año adicionales relacionadas con el calor“. De modo que el simple hecho de reducir tan solo 0.5 grados tiene un efecto positivo de 18 por ciento de reducción de la mortalidad en las principales ciudades chinas.

Las mujeres y las personas mayores serán los más susceptibles a un aumento de mortalidad como consecuencia de las olas de calor.

Entre otros detalles, conviene destacar que estas muertes serán mucho más frecuentes en las generaciones mayores, sobre las que se estima que con apenas 1.5 grados C, habrá un 156 por ciento de aumento de la mortalidad de la población jubilada. Por su parte, las mujeres, que por naturaleza son más sensibles a las temperaturas altas que los hombres, también son susceptibles a un incremento de mortalidad.

Estos hallazgos son otra evidencia de la necesidad de colaboración global en la reducción de las temperaturas de nuestro planeta. Buda señala que “todos los países del mundo deben trabajar juntos para limitar el calentamiento global, ya que esto reduciría significativamente los riesgos y los impactos del cambio climático“.

Asimismo, resalta la necesidad de abordar nuevas medidas de protección para la población humana. Mejorar la salud pública para reducir la vulnerabilidad ante los estímulos ambientales, así como la accesibilidad a agua potable y la implementación de protección solar dentro de las construcciones.

Referencia:

Tens of thousands additional deaths annually in cities of China between 1.5 °C and 2.0 °C warming. https://www.nature.com/articles/s41467-019-11283-w