La demencia es una enfermedad progresiva en la que el individuo pierde facultades mentales. Esta puede iniciarse entre 15 y 20 años antes de que aparezca algún síntoma, entre los cuales están la pérdida de memoria, de la razón y trastornos de conducta.

Dicho esto, es más que evidencia la importancia de detectar lo factores de riesgo para el desarrollo de dicho trastorno. De esta forma, podrían plantearse nuevas formas en las que se podría prevenir su aparición.

A propósito de ello, en una investigación reciente se encontró algo bastante curioso: una buena salud cardiovascular a los 50 años está relacionada con un menor riesgo de demencia en los años venideros.

Ante la poca evidencia, los investigadores de la del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia y el University College London estudiaron la relación entre el puntaje de salud cardiovascular Life Simple 7 a los 50 años y el riesgo de demencia en los siguientes 25 años.

Life Simple 7 para la demencia

Utilizaron el puntaje de salud cardiovascular “Life Simple 7”, de la American Heart Association, que a pesar de haber sido diseñado para las enfermedades cardiovasculares, ha demostrado ser eficiente también para prevenir la demencia.

La puntuación comprende la suma de cuatro comportamientos: tabaquismo, dieta, actividad física, índice de masa corporal, y tres rasgos biológicos: métricas de glucosa en ayunas, colesterol en la sangre, presión arterial, clasificadas en salud cardiovascular deficiente (puntajes 0-6), intermedia (7-11) y óptima (12-14).

La relación entre la salud cardiovascular y la demencia senil

Aquellos individuos que presentaron una buena salud cardiovascular a los 50 años de edad fueron menos propensos a desarrollar demencia en los años posteriores.

Para su investigación, recopilaron datos cardiovasculares de 7.899 hombres y mujeres británicos a los 50 años de edad obtenidos en el Estudio Whitehall II. En esta población, se encontraron 347 casos de demencia durante un período de seguimiento promedio de 25 años, y la edad promedio en que se les diagnosticó el trastorno fue 75 años.

Encontraron que las recomendaciones de salud cardiovascular de Life Simple 7 a dicha edad se asociaban con un menor riesgo de demencia más adelante. La incidencia de demencia fue de 3.2 por 1000 personas años en el grupo que obtuvo una puntuación cardiovascular baja, mientras que los que obtuvieron una puntuación intermedia tuvieron una incidencia de 1.8 por 1000 personas años. Por su parte, los que tuvieron una puntuación óptima tuvieron incidencia de 1.3 por 1000 persona años.

“Nuestros hallazgos sugieren que Life’s Simple 7, que comprende el puntaje de salud cardiovascular, a los 50 años puede determinar el riesgo de demencia de manera sinérgica. Los factores de riesgo cardiovascular son modificables, lo que los convierte en objetivos de prevención estratégicamente importantes”.

Asimismo, se observó que cuando las personas tenían un mayor puntaje de salud cardiovascular a los 50 años de edad, presentaban mayores volúmenes de cerebro entero y de materia gris en las resonancias magnéticas de los 20 años posteriores. Los autores también destacan la posibilidad de que la aplicación de pequeñas mejoras de salud cardiovascular a dicha edad también puede reducir el riesgo de padecer demencia en la vejez.

Ahora bien, los investigadores reconocen limitaciones en su proyecto, como datos autoinformados y la ausencia de algunos registros de demencia senil. De modo que el estudio de Whitehall realmente no refleja la población del Reino Unido, sin embargo, representan un buen avance en el reconocimiento de los factores de riesgo para esta enfermedad. Y tal como señalan los autores:

“Reducir el riesgo de demencia es una de las principales preocupaciones en las sociedades que envejecen. Sabemos que el riesgo puede cambiar de generación en generación, y en el Reino Unido la prevalencia de demencia ha disminuido en casi un 25 por ciento cuando se estandariza para la edad”.

Sin lugar a dudas, los hallazgos pueden ser útiles para la creación e implementación de nuevas políticas de salud pública que al mismo tiempo que prevengan enfermedades cardiovasculares, reduzcan el riesgo de demencia en personas mayores.

Referencia:

Association of ideal cardiovascular health at age 50 with incidence of dementia: 25 year follow-up of Whitehall II cohort study, BMJ (2019). DOI: 10.1136/bmj.l4414