Un reciente estudio evidenció un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de tiroides entre los socorristas que se ofrecieron como voluntarios o fueron empleados como bomberos y personal de rescate, durante los eventos ocurridos en el World Trade Center (WTC) de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

Los investigadores encontraron que la incidencia de cáncer de tiroides en estos individuos es tres veces mayor que en la población general.

Mayor incidencia

Esta diferencia ha sido confirmada por un método que involucra un panel de cuatro biomarcadores que distinguen los casos de cáncer de tiroides benignos de los malignos en función de la expresión génica.

El estudio pudo evidenciar que los voluntarios y socorristas que actuaron en los eventos del 11 de septiembre tienen un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de tiroides.

Si bien la etiología detrás de esta mayor incidencia de cáncer de tiroides sigue siendo incierta, en la Zona Cero se identificaron múltiples carcinógenos, incluyendo hollín, benceno y otros compuestos orgánicos volátiles.

Durante el 11 de septiembre y días posteriores, las personas que respondieron al WTC buscaron sobrevivientes en los escombros y brindaron primeros auxilios a las víctimas después del ataque.

Por años se pensó que la mayor incidencia de cáncer de tiroides en esta cohorte podría reflejar un diagnóstico excesivo y un gran número de resultados falsos positivos en el programa de detección posterior al 11 de septiembre.

Sin embargo, el equipo de investigación examinó cuatro biomarcadores utilizados para analizar tumores de tiroides en 37 respondedores monitoreados por el Programa de Salud del WTC, y comparó a estas personas con personas no expuestas al WTC emparejados por edad, género e histología.

Aumento confirmado

La prueba distingue entre tumores malignos (carcinoma de tiroides folicular, carcinoma de células de Hürthle y carcinoma de tiroides papilar) y lesiones benignas, mediante el análisis de las combinaciones de marcadores de expresión génica, específicamente la expresión de cuatro genes: DDIT3, ITM1, C1orf24 y PVALB.

En la Zona Cero se identificaron múltiples carcinógenos, incluyendo hollín, benceno y otros compuestos orgánicos volátiles.

Los resultados de las pruebas confirmaron el aumento del cáncer de tiroides entre los respondedores que prestaron apoyo en los sucesos del WTC.

Los resultados sugieren que el diagnóstico erróneo de un tumor benigno como maligno, el llamado sobrediagnóstico, no explica el aumento de la incidencia de cáncer de tiroides observado en los que respondieron al WTC.

Además de confirmar la precisión de la técnica desarrollada, los investigadores señalan que el análisis genético de los tumores puede evitar cirugías innecesarias.

Esto se debe a que los nódulos tiroideos no se pueden clasificar correctamente en el 30 por ciento de los casos, ya que las características de las células malignas se parecen mucho a las de las células benignas, y el diagnóstico requiere una biopsia quirúrgica.

Referencia: Molecular Study of Thyroid Cancer in World Trade Center Responders. International Journal of Environmental Research and Public Health, 2019. https://doi.org/10.3390/ijerph16091600