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Un nuevo estudio realizado por los gigantes de los viajes en coche, Uber y Lyft, ha arrojado evidencia suficiente para reconocer el impacto que sus servicios causan en la congestión vehicular de las ciudades de EE.UU. donde operan. La investigación, realizada por la consultora de transporte, Fehr & Peers, muestra que el número de kilómetros recorridos por los coches que trabajan para estas compañías se duplicó de 2016 a 2018.

A través de un comunicado, la consultora reveló que la ciudad más afectada es San Francisco, donde la distancia total recorrida por estos vehículos es más alta que en cualquier otra ciudad estadounidense. De hecho, durante aproximadamente la mitad de estos kilómetros recorridos (45%), los conductores no llevan pasajeros.

El análisis se basó en la medición de los kilómetros transitados en septiembre del año pasado por las flotas de Uber y Lyft en seis áreas metropolitanas de EE.UU.: San Francisco, Boston, Chicago, Washington, Seattle y Los Ángeles. Para obtener los resultados, Fehr & Peers comparó el total de kilómetros conducidos por los coches personales y comerciales de ambas compañías en el mismo mes.

Un golpe fuerte al tráfico en la ciudad

Durante mucho tiempo, Uber y Lyft han dicho que sus apps de transporte tienen el poder de aliviar el tráfico en las ciudades, al reducir la necesidad de las personas de usar sus coches todos los días para dirigirse a sus destinos. Sin embargo, el análisis de Fehr & Peers contrasta con este discurso, ya que expone cómo ha empeorado la congestión vehicular en estas ciudades.

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Los resultados reflejan que la distancia recorrida por los coches de ambas compañías representa apenas del 1 al 3 por ciento del total en las zonas metropolitanas más grandes de cada ciudad, sin embargo, estos números crecen cuando se analiza la distancia por condado. Por ejemplo, en el condado de San Francisco, Uber y Lyft cuentan con el 13.4 por ciento de la distancia total recorrida por los coches, mientras que, en Boston y Washington, esta cifra asciende al 8 y 7.2 por ciento, respectivamente.

El director de Política Global para el Transporte Público de Uber, Chris Pangilinan, dijo en una publicación de blog sobre el estudio:

La investigación muestra que, a pesar del tremendo crecimiento durante la última década, el uso de aplicaciones de transporte aún palidece en comparación con el resto del tráfico, y aunque es probable que las apps contribuyan a un aumento de la congestión, su escala se ve reducida por la de los automóviles privados y el tráfico comercial.

Pangilinan afirmó además que los coches privados todavía representan del 87 al 99 por ciento del tráfico en el centro de estas urbes, por lo que una solución viable es imponer un cargo a los conductores por la congestión, es decir, que cuando una persona ingrese con su coche en una zona urbana céntrica, deba pagar una tarifa. Evidentemente, esta sugerencia favorece en gran medida a Uber y Lyft, porque ambas compañías verían cómo los conductores dejan sus vehículos en casa para abrazar sus servicios.

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