En un reciente análisis, investigadores de la Universidad Johns Hopkins han encontrado que casi todos los suplementos de vitaminas, minerales y otros nutrientes, no pueden evitar la enfermedad cardiovascular o ayudar a las personas a vivir más tiempo.

El estudio encontró que los beneficios potenciales para la salud solo estaban relacionados con una dieta baja en sal, suplementos de ácidos grasos omega-3 y de ácido fólico.

Análisis masivo

Para llegar a esas conclusiones, los investigadores utilizaron datos de 277 ensayos clínicos que evaluaron 16 suplementos nutricionales y ocho dietas para determinar su asociación con la mortalidad o las afecciones cardíacas, incluida la enfermedad coronaria, el accidente cerebrovascular y el ataque cardíaco. En conjunto, el estudio evaluó los datos de 992.129 participantes en todo el mundo.

El uso de suplementos de omega-3 se vinculó con una reducción en el riesgo de ataque cardíaco y enfermedad coronaria.

Las vitaminas y otros suplementos revisados ​​incluyeron: antioxidantes, beta-caroteno, complejo de vitamina B, multivitamínicos, selenio, vitamina A, vitamina B3 / niacina, vitamina B6, vitamina C, vitamina E, vitamina D sola, calcio solo, calcio y vitamina D juntos, ácido fólico, hierro y ácido graso omega-3 (aceite de pescado).

Las dietas revisadas fueron la dieta mediterránea, una dieta reducida en grasas saturadas (menos grasas de carne y lácteos), una ingesta dietética modificada de grasas (menos grasas saturadas o reemplazo de calorías por más grasas o carbohidratos insaturados), una dieta reducida en grasas, una dieta reducida en sal en personas sanas y con presión arterial alta, así como una dieta con alto contenido de ácido alfa linolénico (nueces, semillas y aceites vegetales) y una dieta de ácidos grasos omega-6.

La mayoría de los suplementos, incluidos los multivitamínicos, el selenio, la vitamina A, la vitamina B6, la vitamina C, la vitamina E, la vitamina D sola, el calcio solo y el hierro, no mostraron ningún vínculo con un mayor o menor riesgo de muerte o de salud cardíaca.

En los tres estudios que observaron una dieta baja en sal en personas con presión arterial saludable, los investigadores encontraron una disminución del 10 por ciento en el riesgo de muerte en estas personas.

Mayor beneficio

De los cinco estudios en los que 3.680 participantes con presión arterial alta recibieron una dieta baja en sal, se pudo observar que el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca disminuyó en un 33 por ciento.

La dieta baja en sal se relacionó con un menor riesgo de muerte por enfermedad cardíaca.

En los cuarenta y un estudios que evaluaron el posible impacto de los suplementos de ácido graso omega-3 en 134.034 participantes, 10.707 personas tuvieron eventos como un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

En general, estos estudios sugirieron que el uso de suplementos de omega-3 estaba relacionado con una reducción del 8 por ciento en el riesgo de ataque cardíaco y una reducción del 7 por ciento en la enfermedad coronaria.

Los datos también mostraron que el ácido fólico estaba relacionado con un riesgo reducido de accidente cerebrovascular en un 20 por ciento. En contraste, los investigadores encontraron que la vitamina D asociada al calcio aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular en un 17 por ciento.

En conclusión, la investigación muestra que aunque puede haber alguna evidencia de que algunas intervenciones tienen un impacto en la muerte y la salud cardiovascular, la gran mayoría de los multivitamínicos, minerales y diferentes tipos de dietas no tuvieron un efecto medible en la supervivencia o la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Referencia: Effects of Nutritional Supplements and Dietary Interventions on Cardiovascular Outcomes: An Umbrella Review and Evidence Map. Annals of Internal Medicine, 2019. http://dx.doi.org/10.7326/m19-0341