La comunidad de especies en un lugar determinado, incluyendo a humanos, animales y las plantas, ha sido moldeada por las condiciones históricas en ese lugar, las cuales han llevado a la adaptación de la forma de vida y las funciones físicas al entorno respectivo.

En otras palabras, los sistemas se adaptan a las condiciones promedio y su variabilidad típica, pero en un mundo en el que el cambio climático trae consigo variaciones ambientales atípicas, muchas de estas estrategias clásicas de adaptación ya no pueden aplicarse.

Valores atípicos más frecuentes

En los océanos, tales “valores atípicos” se expresan, entre otras cosas, en olas de calor marinas: brotes repentinos de temperaturas anormalmente altas del agua que pueden durar varios días o incluso semanas.

Los hallazgos del estudio muestran que las aguas oceánicas atípicamente calientes solo se volverán más comunes en las próximas décadas.

Debido a que estos derrames de calor exceden la experiencia histórica de la naturaleza y del hombre, pueden tener serias consecuencias incluyendo la muerte de arrecifes de coral y la propagación masiva de algas nocivas, pero también el colapso de la actividad pesquera.

Con esto en mente, un equipo de científicos realizó una investigación para determinar si y cómo ha cambiado la frecuencia de estas condiciones atípicas en los océanos y cuáles son las consecuencias para la naturaleza y los humanos.

Para su estudio, los investigadores analizaron los datos de la temperatura del mar de 65 grandes ecosistemas marinos distribuidos a nivel mundial desde 1854 hasta 2018.

Para estos ecosistemas, los investigadores esperaban que seis o siete de ellos experimentaran tales sorpresas de temperatura cada año. Sin embargo, las evaluaciones revelaron un aumento significativo de valores atípicos en las últimas décadas.

Antes de 1940, era raro que más de tres áreas marinas en el mismo año experimentaran tal sorpresa de temperatura. Pero a medida que el calentamiento global se aceleró, también lo hizo la cantidad de valores atípicos de temperatura. Entre 1999 y 2018, 48 de los 65 ecosistemas marinos tuvieron tales eventos.

Explorando las consecuencias

En referencia a los hallazgos, el investigador Andrew J. Pershing, afiliado al Instituto de Investigación del Golfo de Maine y coautor del estudio, comentó:

“Nuestro análisis muestra que la frecuencia de eventos de temperatura sorprendentes en los océanos ha aumentado y continuará haciéndolo en el futuro. Estos eventos tienen el potencial de alterar tanto los ecosistemas como los sistemas humanos asociados a ellos”.

Por lo tanto, los investigadores exploraron las consecuencias de las temperaturas atípicas mediante el uso de varias simulaciones de modelos. Por un lado, simularon la reacción de diferentes especies animales en un ecosistema modelo marino y, por otro lado, compararon dos estrategias de tomadores de decisiones humanos. El basado en experiencias y datos históricos, y el basado en predicciones climáticas.

Científicos investigaron cómo ha cambiado la frecuencia de las condiciones atípicas en los océanos y cuáles son sus consecuencias.

En los ecosistemas marinos, una acumulación cada vez mayor de condiciones atípicas está llevando a un número cada vez menor de “especialistas” con tolerancias y estilos de vida más estrechos; sin embargo, las especies “generalistas” que tienen un amplio rango de tolerancia para las temperaturas, tienen una mejor respuesta adaptativa.

En general, explican los investigadores, esto podría reducir la biodiversidad y la productividad de los ecosistemas marinos. Para los sistemas humanos, como la pesca o la cría de cangrejos, la estrategia orientada a los pronósticos demostró ser superior en condiciones de cambio climático y valores atípicos cada vez mayores.

Estos hallazgos, explican los investigadores, muestran que las aguas oceánicas atípicamente calientes solo se volverán más comunes en las próximas décadas. El aumento del calor casi podría hacer que estas condiciones de sorpresa sean la norma.

Adicionalmente, ​​los autores señalan que muchas de las áreas estudiadas podrían acercarse a un “máximo teórico” de ondas de calor oceánicas atípicas, si el mundo continúa emitiendo dióxido de carbono como si no hubiera un mañana.

Referencia: Challenges to natural and human communities from surprising ocean temperaturas. PNAS, 2019. https://doi.org/10.1073/pnas.1901084116