Aunque hasta hace unos pocos años no se conocía, la lesión cerebral traumática (LCT) es un problema de salud significativo que afecta tanto a miembros activos del servicio militar como a veteranos. La LCT ocurre cuando un trauma repentino, o una lesión en la cabeza, interrumpe la función del cerebro.

Antes de que se desarrollaran los avances médicos modernos, los tratamientos rápidos en el campo de batalla y las armaduras avanzadas, la mayoría de las personas que sufrían este tipo de lesión rara vez sobrevivían.

Registros médicos

A pesar de que la LCT es la lesión cerebral traumática más común que afecta al personal militar, es la más difícil de diagnosticar y la menos comprendida. Se reconoce que algunas lesiones cerebrales traumáticas tienen efectos debilitantes persistentes y, a veces, progresivos a largo plazo.

Los hallazgos del estudio subrayan la importancia de comprender el historial de vida de los veteranos con antecedentes de LCT.

En este sentido, los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Colorado muestran que los veteranos militares con antecedentes de LCT tienen más del doble de probabilidades de morir por suicidio que sus pares sin dicho diagnóstico.

Para llegar a esta conclusión, el equipo revisó los registros médicos de más de 1,4 millones de veteranos militares que recibieron atención de la Administración de Salud de Veteranos entre el 1 de octubre de 2005 y el 30 de septiembre de 2015.

Combinando estos registros con los datos del Índice Nacional de Muertes, los investigadores evaluaron la gravedad de la LCT, así como diagnósticos de condiciones psiquiátricas y otras condiciones médicas. En complemento, se analizó el método utilizado entre aquellos que murieron por suicidio.

Mayor probabilidad

Después de ajustar los diagnósticos psiquiátricos, como la depresión, los investigadores descubrieron que las personas con LCT moderada o grave tenían 2,45 veces más probabilidades de morir por suicidio en comparación con las personas sin diagnóstico de LCT.

La LCT es la lesión cerebral es más común que afecta al personal militar.

Además, entre los difuntos suicidas, los datos revelaron que las probabilidades de usar armas de fuego como medio de suicidio aumentaron significativamente para aquellos con LCT moderada o grave en comparación con aquellos sin antecedentes de LCT.

Durante el período estudiado, la tasa de suicidios anualizada fue de 86 por 100.000 personas para aquellos con LCT, lo que contrasta con la tasa de 37 por 100.000 persona registrada en los sujetos sin historial de LCT.

De aquellos en la muestra que murieron por suicidio, el 68 por ciento usó armas de fuego. Los veteranos con LCT moderadas o severas tuvieron la mayor proporción de suicidios con armas de fuego registrando un 78 por ciento.

Los autores del estudio señalan que, en conjunto, estos hallazgos subrayan la importancia de comprender el historial de vida de los veteranos con antecedentes de LCT a fin de prevenir futuras muertes por suicidio.

Referencia: Suicide and Traumatic Brain Injury Among Individuals Seeking Veterans Health Administration Services Between Fiscal Years 2006 and 2015. Journal of Head Trauma Rehabilitation, 2019. http://dx.doi.org/10.1097/HTR.0000000000000489